martes, 29 de mayo de 2007

La vaca

Una vaca anda por ahí que unos australianos o neocelandeses dicen que dará leche descremada. Es que la cosa es tan idiota que hasta se me descolocan las palabras.

Yo me acuerdo, supongo que como todos los niños cuando veíamos las vacas, que las mirabas y decías, la blanca dará leche, la blanca y negra, café con leche. Jaja, que humorada, ya ves tú. A mi las vacas me gustan. Y los elefantes, pero esa es otra película.

Las vacas son majas, así quietas a su aire, pastando, tal, tranquilas. Tú vas por el prau, cuidando de no pisar los monumentos y de pronto una vaca. Rubia, gris, blanca, lo que sea. Dicen que los pastores les ponen nombre a las vacas. Pues claro jolín, ni que fuesen ovejas. Dónde va a a parar una oveja ahí, con lo tontas que son, con una vaca.




Uno no sabe de la profundidad del reino animal hasta que le mira los ojos a una vaca. No me quiero poner estupendo, pero entre una vaca que te mira y Van Gogh que también te mira, no se quién sostiene más tiempo la mirada. Van Gogh tiene más cara de mala uva, esa es la verdad. Una vaca te mira con cara de vaca. Te mira como si fueses su ternera. Al fin y al cabo, también nos alimentamos con su leche. Una vaca te suele mirar tranquila, si tú no haces el imbécil delante. Te mira como preguntándote ¿y ahora qué?. ¿Qué de qué?. Pues que si me harás entrecot o me atarás una cuerda al cuello para que los niños me lleven a comer el mejor pasto para que os de la mejor leche. Y claro, a poco corazón que tengas, aunque seamos barro de cocer, pues eso te marca.

Yo le hago fotos a las vacas. Cuando me las encuentro, se entiende. Me gustan las vacas, creo que ya lo he dicho. Y me gustan los toros, la verdad, como a las vacas, pero distinto, no se si me explico.

Los australianos se aburren la mar, o los neocelandeses, que para el caso, casi igual. O sea que le han dado cosas raras a una pobre vaca, que se llama Marge, para que de la leche desnatada. Oiga, no le toque las ubres a la pobre vaca, déjela en paz y si usted quiere beber chorradas cómprese una guarrería de soja de las de Belén Rueda y deje a la vaca en paz, hombre, ya. Supongo que ser australiano o neocelandés es un tostón y que se entretienene con estas memeces. Una vez en la tele echaban unos documentales de bichos y cosas raras de Nueva Zelanda. Unos gusanos de palmo, llenos de pelos por todas partes. Aquellos bosques llenos de monos perezosos o de no se qué otro primate igual de feo y de tonto. Para rematar la jugada los maoríes pegando voces como unas locas. Y el mar infestado de tiburones, que no nos lo dicen , pero que cada año hay merienda de surfistas, a ver si no. ¿Qué haces, con ese panorama?


Lo cual que a ver, tú estás allí, aburrido pero aburrido de verdad, contando los saltos que pega un canguro y un día dices: pues voy a producir leche desnatada directamente y de esta me forro, que los de la Danone me la compran toda para hacer bífidus y otras cochinadas en latín macarrónico.

Doble o nada que el burro ese jamás miró a los ojos a una vaca. Y menos que les haya hablado. Porque si a una vaca le hablas, te mira. Te escucha. Y estoy casi seguro de que nos entiende.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

No dudes que hay vacas que te miran, te escuchan y te entienden más y mejor que algunas personitas de dos patas de ésas que andan sueltas por estos mundos de Dios. Que seguro que la pobre vaca del experimento desnatado es una compañía más recomendable que la de los australianos ésos que andan -como tú dices- tocándole las ubres a la pobre.

AccentLess dijo...

Pues yo creo que no entienden mucho... y por eso me hago siempre eco de la frase "deja de mirarme como miran las vacas a los trenes"... esa frase si que mola, es mirar por mirar, como el que mira al infinito...

Desde aqui digo que las ovejas tambien tienen nombre, y las cabras, como las de heidi... un colega mio tenia una ovejita de esas pequeñas (que creo que recibe otro nombre, pero no recuerdo, a mi me sacas de la urbe, de tetas y de culos y me pierdo), y era "LA PASIEGA"... la recuerdo con cariño y con apetito (el mio)

En cualquier caso, estoy contigo, ganas de tocar los cojones a la vaca, pudiendo guarrear con el producto fuera de ella... somos la hostia

J. dijo...

La Vaca que Ríe daba quesitos.

Anónimo dijo...

Dedicado a la pobre vaca:

"Las vacas del pueblo
ya se han escapao
riau, riau"

A ver si lo pilla y pone pies en polvorosa.

Anónimo dijo...

Yo venero a las vacas. Te felicito por este texto, que tiene pasajes memorables. ¡Muuuuuuuuuuuuu!

Nodisparenalpianista dijo...

Bien, bien, ya sabía yo que podía seguir confiando en las vacas. Porque ¿qué mejor imagen de la confianza que una vaca, a ver?
Marta, si, pongamos una vaca en suestra vida. Accentless, bienvenido, te diré que a mi me encantan los trenes, pero eso otro día. J (punto) daba quesitos y daba besitos, fijo. Dulcinea di que si, ¡vacas a las barricadas! Carlos rm, bienvenido, muuuuumorable, gracias.
Ay, me tumbaría en el césped si no pensase que estaría estirado sobre el emnú de mi vaca favorita...

Anónimo dijo...

Acabo de recordar una anécdota de vacas. Anécdota cierta.

Montserrat Caballé contaba en una entrevista que a veces cantaba para ensayar en su masía, y las vacas se iban acercando a la casa. Se juntaban todas más o menos cerca de la ventana.

Y contaba que las vacas mugían más fuerte o más flojo según ella utilizaba tonos más graves o más agudos.

Anónimo dijo...

jajaja, me has hecho reir en un día que ha sido negro,negro, peronegrodeverda (así, toojunto), casi tanto como los ojos de una vaca...
muchas gra cias
ah, te has olvidado de las arañas asesinas que les pican en la piscina del jardín (creo que vi el mismo docuemntal asqueroso...)
venga, haz otro dedicado a los elefantes y te hago pancartas diciendo lo bueno que eres!! jaja
Ddicado a Accentless, en días como hoy me encarntaría ser una vaca de esas que mira los trenes...

Anónimo dijo...

¿Son vacas de ciudad?...Deberíais conocer a las de pueblo.¡Menuda mala leche tienen!

Nodisparenalpianista dijo...

Dulcinea, sobre Montserrat Caballé otro día cuento una cosa muy de vacas...
Hoyteharñelapelota te recuerdo lo que dijo mi admirado Sabino Fernández Campos sobre lo del peligro de los deseos que a veces se cumplen.
Anónimo (quenoeresLidia) bienvenido, conozco vacas navarras, cántabras, suizas, catalanas y puede que de algún otro sitio, pero capitalinas me parece que no. Eso es que les has hablado poco o que no les has disho el nombre, jolín.