viernes, 8 de febrero de 2008

En enero

Hace unos días tocaba la cosa de cuándo se dejaba de felicitar el año nuevo. Hoy vuelvo a mirar el calendario para comentar una impresión que tengo desde antiguo. Enero es el mes más corto del año. Altea hablaba el otro día de estoi Bien, Altea bien..




Por favor, enero, pero qué cursi




Y se, ya se, parece una tontada, no digo que no, pero a ver, pensadlo un momentillo. Echas media vista atrás y te ves al borde de la asfixia por un polvorón mal deglutido. Echas otra media y aún estás con la zambomba y el espumillón en la frente, retaja perdido. Si le das otra miradita, rebuscando en un cubo de ropa de las rebajas. Por no hablar de los niños, jugueteando como locos y volviendo a la cruda realidad del cole. Además este año peor, que, aún rebuscando la última tirita de guirlache, ya han aparecido tres tontos disfrazados de cosas como teléfonos móviles, empanadillas de aún o calendario en la hojita del jueves. Qué mal repartido está el tiempo, digo yo.

Y más lo digo ahora, que ni son horas ni es nada para ir andando, tocando, componiuendio los güeps. Bueno, ya nos entendemos.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo creo que hay otros meses más cortos. Sobre todo los de vacaciones.

Y ciertamente, ya lo sabes, no son horas. Ni tu de componer ni yo de comentar. Pero tampoco lo hacemos tan mal.

Lidia.

Nodisparenalpianista dijo...

De maravilla, lo hacemos de maravilla, AnónimoLidia, pero el sueño nos va a pasar factura!!!

Belén dijo...

Pues para mi ha pasado un año... madre mía!

besos

María dijo...

cierto que pasa volando, pero yo, en el fondo lo agradezco... las ganas que tengo de que estemos en julio!!!.

Mírate lo del sueño, que es verdad que pasará factura!

El futuro bloguero dijo...

A mi se me ha hecho cortísimo, claro que estuve la mayoría del tiempo de vacaciones...

Pero tienes razón.

Néstor Aparicio dijo...

Enero se pasa volando y febrero ni te cuento.
Pero luego llega marzo y el tiempo se para. Y parece que agosto no llega nunca, nunca.

Dulcinea dijo...

Qué curioso. A mí se me hace difícil febrero. Ni largo ni corto, difícil. Una vez rebasado, el resto del año corre sin que yo dintinga en qué mes vivo.

Mar dijo...

Pues yo creo que la sensación mes corto/mes largo, depende de mil cosas.

Enero y Febrero eran eternos en épocas de exámenes en cambio ahora es que no sé si voy, vengo o en el camino me entretengo...

Saludos

Rocío Arana dijo...

a mí también me parece que ha pasado un año desde el 6 de enero, y no un mes...
Oye, lo de empanadilla de aún, ¿es una errata buscada, no? Ge-nial.

Altea dijo...

A mí se me suelen pasar volando los 25 primeros días de cada mes, pero los últimos son como un desierto hasta que llega la nómina.
Aing!