martes, 5 de febrero de 2008

Soy fiel

A mi marca de ginebra.

Para empezar.


Aunque se rebote el bodeguero.



Un día el bodeguero, el auténtico, el padre, o sea, me estuvo haciendo una apología de la Tanqueray por mi buen gusto escogiendo ginebra. Redujo la cuestión a las dos grandes: Tanqueray y Bombay, con esa extraña pasión moderna que le ha dado al personal por la Saphire. A mi, beber cosas azules me da mal rollo. Será porque de crío tenía tebeos de los pitufos, no se. Fuera quedaban la Beefeater -mis respetos a la Reina Madre, que en Gloria esté y que era lo más salado de Buckingham. El orejas es majo y elegante, pero le falta ese espíritu de oso de peluche y Lord Mountbatten le llenaba la boca a uno, pero el pobre no tuvo tiempo de envejecernos bien por culpa de la basura que le mató- y la muy castiza Larios. Ni que hablar de la Arpón que un día cité por aquí y que el sin paro FutBlo - nuesto Orejas con mayúscula- resultó que conocía. Tmpoco el Gin Giró de Menorca, herencia de cuando los ingleses, que se toma en pomada y que es responsable de más de una insensata cogorza. Aquelkla vez los de la radio, en una jornada de extenuante calor, que vimos como el comercial pesado, claro, se agarraba una melopea de campeonato brindando que te brindarás en la pequeña villa en fiestas.





Los marineros, las jais, la zona, Català Roca.



El bodeguero me explicó lo de que la bebida de calidad, tomada con una cierta mesura no tiene mayor peligro que una cierta propensión al pachangueo y cierta dificultad para enherbrar el verbo. Aunque, ciertamente, hay a quien se le desboca la sin hueso, si se da un lingotazo de más. Casuística. Me cuenta una cierta pillería de juventud. En el portal del Teatro, no se si tú lo habrás conocido, me explica, donde el BArrio Chino de antes, a donde iban los marineros y las que iban con los marineros, había una taberna que abría de madrugada, cuando despuntaba el sol. Allí, sacaban una cjaa de madera y montaban un tenderete donde vendían aguardiente, licor y cazalla. Uno, cuando va un poco tocado, ya me entiendes, un día que se le va la mano, ojo, no normal, o sea, si, si, ya nos entendemos, le ayudo, pues eso, lo mejor, una copita, un traguito de orujo y a dormir, con una botella de agua cerca, por si pertoca -que es una catalanada que quiere decir "si es menester"- y oye, como nuevo, ni resaca ni nada. Cuando yo era joven, sigue, terminábamos yendo al portal aquel donde el de la caja, a tomar el orujo y listos, a dormir o a trabajar, porque trabajábamos todos los días. Los marineros, las jais -igual no dice jais, pero es que leo mucho a Umbral- a su aire, peor nosotros no éramos de esos, ya me entiendes. Si, si, le entiendo. Bueno, pues nada a disfrutarla. Y salgo con mi Tanqueray y un buen consejo antiguo, de foto hermosa y de vida de vaqueros casi contemporáneos.

Ya digo, fiel. Aunque el hijo del bodegero no sea lo mismo. Ya aprenderá.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Mucho mejor este título. A mi me va más la fidelidad. Aunque yo de alcoholes paso. Ya sabes una joven sana y deportista.

Lidia.

El futuro bloguero dijo...

La Tanqueray mucho mejor, Yo también fiel....

La Bombay, en su versión Saphire, es azul? o es azul la botella, y el líquido sigue siendo incoloro?

El Arpon Gin, estupendo para fregar la barra, ya te comenté. Como gin no vale, pero como desinfectante... es la mundial.

Las JAIS, solo Umbral y tú, pianista, las seguís llamando así. Actualizando, ¿sería algo como las churris?

Y de Menorca, prefiero el Gin Xoriguer...

Tu fiel lector... El futblo

María dijo...

Yo, como futblo, también soy tu fiel lectora... y como a lidia también me va mas la fidelidad...

pero a la ginebra.... no le cojo el gusto... a ver si será porque nunca he probado la tuya. Me apunto que a la próxima invitas tu...

El joven bodeguero apenderá, con los años, como el vino...

Marta dijo...

Ya te he dicho más veces, yo soy de Bombay pero no de la azul sino de la otra. En realidad, no sé bien por qué pero soy. Aunque la Tanqueray también mola. Como tu historia del Barrio Chino y el bodeguero.

Nodisparenalpianista dijo...

Bueno, si, en principio vale, AnónimoLidia, pero ¿fidelidad a qué? O sea, mira en el mundo del deporte, los que sólo sin fieles a la pasta. Mal, mal. Casi todo con sus matices.

A mi me parece que el líquido también tiene un tono azulado, FutBlo aunque lo que tiene más es el cristal. Juajua, ay, juvenúd y arpones. Mejor no sigo por ahí. Lapsus, era Xoriguer el bueno, no Giró. Bueno, rebueno el Xoriguer, gin, que no ginebra, que a la que dudas, te sueltan una parrafada a tal efecto que te dejan temblando. Jajaja, jamás dudé de tu fidelidad!!!

Ni de la tuya, María. Por cierto, la ginebra para las anginas va fenomenal. Te bebes cuatro lingotazos y te olvidas de golpe. Pon día y hora y yo llevo la ginebra.

Marta, mi historia no es mía en este caso. Es del bodeguero que no era Nat King Cole. Yo, un mero cauce para sus letras.

Néstor Aparicio dijo...

A mi la Saphire no me disgusta, debe ser por el azul. El resto de ginebras no me dice nada, prefiero el Absolut Vodka, con mucho, mucho hielo y una Nordic y un pedazo de limón sumergido.

el trenti dijo...

¿Te puedes creer que he entrado esta mañana, y como consecuencia de la similitud entre la entrada de ayer y la de hoy, no había leido el relato?

Bueno, aunque la cosa va de alcohol...

Marta dijo...

TopLetrado: la Nordic es una sosorra. Donde esté la Schweppes con todas sus burbujitas y su sabor...

txispitas dijo...

Yo soy más de Martini.

Dulcinea dijo...

!Qué buenos esos consejos antiguos!

Yo recopilo los de una compañera de trabajo, ya jubilada. Tuve el honor de trabajar con ella, codo con codo, en sus tres últimos años de ejercicio docente. !Cuántas cosas aprendí! También tuve el honor, en lo personal, de acompañarla en un trance duro y doloroso de esos que te cambian la perspectiva de las cosas. Salió airosa, con valor y con oraciones.

Sus consejos sabios, sintetizan toda una vida de experiencias. Y me la has traido a la memoria; a ella y a sus consejos, que guardo
como valiosos y útiles tesoros.

Nodisparenalpianista dijo...

Bueno, Néstor se te perdona por las peazo guardias que te caen encima, pero con ginebras, mucho mejor.

Juajua, Trenti, alcohol y entrada, o sea que la has visto doble!!!! Tu fama te precede!!!

Puestos a escoger, Marta, de Kas de toda la vida, como el junco de Bérriz!

Y mas de Cluni, no, Txispi?

Si, bueno, Dulci, vale, pero... insinuas que tu compi empinaba el codo?

Por cierto, vaya profusión de apasionados pro la botella han venido para a la orilla d emi güep. Lo mejor de la fiesta de dentro de nueve años se va a cocer en la bodega, sin duda alguna.

Anónimo dijo...

Ser fiel al dinero ya es ser fiel a algo. Aunque vamos para eso... mejor la infidelidad.

Lidia.