viernes, 22 de febrero de 2008

Victoria

Al verse en la luna de un escaparate se dio cuenta de cómo iba. Al verse de refilón en un espejo de una tienda de baños volvió a reconocer aquella combinación de colores imposibles. Cuando volviese, pensó, le diría a la dueña de la pensión que tenía que cambiarle la bombilla y que necesitaría un espejo. También pensó que, ahora que volvía a trabajar y que las cosas empezaban a enderezarse un poco, podría volver a comprarse una camisa de las bonitas de verdad. Luego se acordó de la señora aquella que le dijo toma hijo, aunque no sea muy bonita, te abrigará y es de buena tela, al añadírsela al paquete de ropas que le preparó en el comedor popular de la parroquia. Mi suerte cambia. Mi camisa es fea, pero es bonita.

Y siguió andando decidido, valiente y esperanzado. Y se dijo, lo celebraré tomándome un cortadito ahora mismo. Y sin que nadie le viese palpó en el bolsillo del pantalón si llevaba monedilla para permitirse semejante lujo.

Un café con sabor de victoria.

11 comentarios:

Mar dijo...

Precioso pianista, de verdad.. Me voy a la cama imaginando el placer de cada sorbo de ese café glorioso y al protagonista del relato, al que la vida le ha dado otra oportunidad.

Estas cosas deberían salir en los telediarios pues es lo mejor que he leído hoy, que ya es mañana....


Saludos

Anónimo dijo...

Una victoria a una batalla interior. Yo quisiera ganar alguna. Pero no me gusta el café y no uso camisa.

Lidia

Nodisparenalpianista dijo...

Atizaypapel dijiste regarlas o robarlas??? Que estos locos me estáncargando una fama...

Belén dijo...

Eh, que entradón!!!!!

La verdad es que cuando todo se impregna de positivismo es hermoso si señor :)

Besazos

Néstor Aparicio dijo...

Definitivamente es café sí que sabe a gloria [el menos espero que lo pagara].

El futuro bloguero dijo...

Que bonita la camisa.
Que rico el café.
Que historia tan alegre, en el fondo.

Marta dijo...

¡Mi café de los viernes! Qué gonitoooo... Para victorias, la tuya con esta historia, que la bordas cada semana. Milloooones de gracias, Pianista.

Nodisparenalpianista dijo...

Jo, Belén, gracias. Hay que intentar que las cosas salgan bien, si.

A victoria, Néstor, al laurel de la gloria y de la victoria. Seguro que lo pagaría. Ya sabes, los pobres, los más honrados.

Alegría distinta, alejada de la tele y de las bambalinas en general, Futblo. Alegre en lo importante.

Te pasas, Marta. Cada vez me lo pones más difícil para mantener el nivel...

Nodisparenalpianista dijo...

Jo, Belén, gracias. Hay que intentar que las cosas salgan bien, si.

A victoria, Néstor, al laurel de la gloria y de la victoria. Seguro que lo pagaría. Ya sabes, los pobres, los más honrados.

Alegría distinta, alejada de la tele y de las bambalinas en general, Futblo. Alegre en lo importante.

Te pasas, Marta. Cada vez me lo pones más difícil para mantener el nivel...

El futuro bloguero dijo...

Alegre, que es lo importante, Sí

Dulcinea dijo...

Pues sí. Interesante. Y bonita.
Y os dejo que no me tengo en pie. Del sueñazo que tengo, digo.