martes, 3 de junio de 2008

El paraguas

Desde que se decidieron a no trasvarnos, nos han caído encima unos chaparrones de padre y muy señor mío. ¿Ironías del destino? ¿Angelitos jugando a los bolos? ¿Desfacedores de fines de semana? Es lo mismo, la cuestión es que hay días que uno echa de menos la piragua, en plan veneciano. O al menos unas katiuskas. O Ninotchas. Me parece que ya lo he dicho alguna vez, que a mi se me cruzan las meninges y digo ninotchcas por katiuscas. Un lío, oye.




Tanta palmera parece Florida, jolines.

Los paraguas, el velamen de los cobardes que tene las caricias de las nubes.

Que terminen demediados en la rúa e slo menos que les puede pasar.

Y nos limpian la atmósfera y hasta el espíritu.

Sólo hay que dejarse.

10 comentarios:

Belén dijo...

No, si al final tendrá razón un colega cuando dice que vamos a parecer los países estos monzónicos...

Besicos

Dulcinea dijo...

Poca broma. La obra del túnel para el trasvase estaba en marcha desde hace tiempo pero hasta después de las elecciones no la hicieron pública. Por si acaso. Luego, unos aguaceros seguidos detiene el túnel; como si estas lluvias de ahora remediaran el problema endémico del agua para siempre.
¿Y qué harán ahora con el barco que trajeron lleno de agua a Alicante?
¿por qué no corremos a gorrazos a todos estos memos con coche oficial?

María dijo...

oye te ha quedado muy a lo umbral la frase de los paraguas... me ha gustado!

Rocío Arana dijo...

eso de que los nparaguas son pa los cobardes... ¿Me doy por aludida?

manuel-tuccitano dijo...

jo..es que cuando marzo mayea...mayo marcea...este año en vez de a los tiburones....voy a tener que empujarle por la pendiente de la montaña nevada...eso si que parezca un accidente... uff me veo en mi chiringuito con el pullover o el perkins...salud

Nodisparenalpianista dijo...

Bueno, Belén, tú estñás más cerca de Monzón, así que tu colega igual apunta fino. Grato reencontrate por aquí.

Dulci, es que el cambio climático cambia tanto que más vale que nos dejemos la gorra puesta. Por la lluvia. Por el sol. O por lo que haga falta.

¡Gracias, María! Tienes una caña pagada.

Jaja, Rocío, seguro que tú, en tus paseos pampalunenses has aprendido el uso correcto y educado del paraguas. Aunque me quedo con la gabardina chorreando y la boina foral.

Tucci, eres más antiguo que el rigodón, con tu cuello perkins. Oye, ¿pondrás cafés con leche en el chiringuito, no?

El futuro bloguero dijo...

Y lo de cantar que llueva que llueva la virgen de la cueva (Covadonga)

a tiza y papel dijo...

Las katiuskas blancas y el impermeable. Qué recuerdos! Cuando monte mi güep voy a pegar una fotito de hace muuuchos años con katiuskas e impermeable. Verás, pianista. (sin paraguas, of course!)

Pablo A. Fernández Magdaleno dijo...

¿Cómo va a bautizar el gobierno a estas inundaciones salvajes? ¿Desaceleración de la aridez inherente a la pluviometría estatal?
Saludos

Nodisparenalpianista dijo...

Jaja, según como, si cantamos llueve más, FutBlo.

Atiza, estoy deseandito que montes el blog, y ahora más. O al menos, que le mandes la estampa a alguno de estos locos para que la colguemos.

Ya ves, Pablo, para lo que nos sirven estos tipos: A la luvia hoy le hemos llamado trasvase vertical de agua por medios naturales y sin control ordenado. Lo peor es que nos hemos entendido.