martes, 15 de julio de 2008

El último encierro

Vale, este si que si que es el último y hasta el año que viene ni una más. Bueo, igual alguna más si, que nunca se sabe lo que habrá que reivindicar, que tal y como se nos va a poner el gobiernín de neonazis, los abueletes, los no natos y los deficientillos o hacen piña y se cobijan debajo del manto, o se los pulen y sanseacabó. Medidas anticrisis: liquidación del gasto. Terminarán haciéndonos jabón, como si lo viera.



El toro jabonero que abría manada en el último encierro, pero qué preciosidad. Qué pieles, decían en la retransmisión de la radio. Me parece que ya os conté que me gusta seguir los encieros por la radio. Si os he de decir la verdad, casi me gustan más que por la tele. Es más, si he de escoger lo uno o lo otro, casi me quedo con la radio para disfrutarlos en directo. Es mucho más real, porque si uno afina el oído, gracias a que en Radio Nacional siguen estando los grandes técnicos de la cosa, uno escucha los cencerros de los cabestros, los chillos de la gente, los ays cuando pasan cosas goirdas y, afinando mucho, a veces, sobre todo al salir en Santo Domingo, los cascos dando al suelo. Y el fffiiiiiissss y el ¡pum!, claro.

Esto fue que una vez trabajaba en un sitio y entraba a las ocho. Así que alargaba el paseíto desde el metro y me sentaba en un paseo, con los auriculares puestos, el transistor y la retransmisión de Radio Nacional de España en Pamplona. Javier Izu, una chica, Lola Gil, que hoy no encontraba el periódico, otro que está en Mercaderes, Pablo Ramos, y principio de Estafeta que el otro día se quedó sin micro y nos regaló un silencio de ruidos sobrecogedor, pamplonés, apasionante y añorado y el que tiene voz de más mayor, Paco Romera, que se atropella y que grita "cuidado con ese patas" y "parece mentira que no haya más desgracias" porque lo vive con tanta pasión que no hay quien le entienda, pero eso es lo que más gusta, imagino, que se entiende porque no se entiende. Patxi Cervantes, que está donde el de verde, y Mercedes Azcárate, que nos cuenta lo que en la tele no se ve, lo de la plaza o sea. Así que cuando Solano está callado, yo lo veo por Radio Nacional y luego, cuando Solano lo comenta, yo ya me lo se, aunque menos, que el bueno es él, a ver si queda claro, claro.



Espero que a nadie moleste la ínfima irreverencia de esta panda de vacilones, que hasta disfrazan de San Fermín a un tío y lo subena la hornacina, con el evidente peligro para su piñata y demás osamentas.

Por cierto, y ya que estamos, será impresión mía, pero juraría que el las transmisiones del encierro, cuando los tres cánticos y tal, no enfocaron nu una vez la imagen de San Fermín. Serán cosas mías, pero me lo parece. ¿me equivoco?



Bueno, queda lo de los vacilones que corren el encierro de la Villavesa -el autobús, o sea- y que yo aún me río las tripas cuando un año disfrazaron a un tío de Induráin, le subieron a una Spada, la bici aquella tan chula, y le pusieron a perseguirles por el caminico hatsa la plaza. Y los del Diario de Navarra echándoles fotos. Menuda taja. Es curioso. Y hermoso.

Es lo de ayer: lo d eno resignarse al destino fatal. Que conecta con lo otro que apuntaba al principio. Y si se ve, es que me ha quedado redondo.

Mañana sigo con lo de siempre.

7 comentarios:

Atiza dijo...

Se ve; hasta el pollo de la hornacina, que también se ve.

Dulcinea dijo...

¿Y qué me dices de los encierrillos para los niños? Los chiquillos corren por un tramo distinto al de los adultos, y preparado para ellos. En vez de reses les persiguen adultos que imitan a los toros.

María dijo...

¿¿se acabaron los encierros?? yujuuuuuuuuu!!!!! espero con ansia la entrada de mañana!!! juajuajua

Nodisparenalpianista dijo...

Si, jaja, menudo pollo, Atiza. Pero oye, su gracia tiene.

JAja, si, Dulci, pero eso ya no es como antes, creo. De todos modos, no que resulta más divertido, si un tío disfrazado de toro o de Induráin.

Jejeje, María, ya sabes que si me lo propongo, le doy media vuelta al garito y lo hago temático sanferminero!!!

Néstor dijo...

Menos mal que se acabaron los sanfermines... Que entre tú y J., blogger olía a vino que apestaba.

Nodisparenalpianista dijo...

Llegasa decir que olía a vacuno, ya sabes por dónde voy, y te pincho las ruedas de la bici, Néstor!!!

Anónimo dijo...

Se ve. Se ve. Y vaya, tan redondo como suele quedarte siempre, Pianista. Que nos tienes mal acostumbrados.