viernes, 7 de noviembre de 2008

La metáfora

Porque estaban siempre con lo mismo. Que si los puros y los innovadores, los clásicos y la renovación, los académicos y los desmelenados, los del salón y los de la buhardilla. Y ya estaba hasta las cejas.
Se dejó lo que le quedaba en la hucha para comprarse el gabán aquel que le daba un aire de cansino, exiliado y demodé. Y entonces se cruzaba a la chavalita de enfrente que venía hablando con una de la pescadería. ¿Y ese? Pues que les ha salido artista. Ya tiene cara de hambre, ya. Y eso a los buhardilleros les gustaba. A los del salón noble algo menos, probablemente porque ya ni tençian edad, ni fuerzas ni roperos ad hoc para andar haciendo el pamplinas por ahí.
Había uno, de los buhardilleros, que vestía capa corta y llevaba el flequillo largo y ondulado. Había otro que a falta de otros exostismos se echó una novia japonesa que no entendía nada de nada y que miraba de lado las roscas de las morcillas y los chorizos a la sidra. El hambre de los poetastros también se ha de apaciguar aunque sea a base de embutidos.

Harto del Café Niçoise, donde la tertulia de los académicos, harto del Velador del Jardín, donde los recitales impovisados y las acciones poéticas alternativas, se había dejado llevar por los fríos de la velada hasta un bar cualquiera. El libro de hojas amarillentas, de notitas, señales, subrayados, marcas, estampas, firmas. Un cuaderno aún más gastado y la vieja estilografica que, según él entendía, tan buen juego le hacía con el gabán.

Al menos no se me ha manchado. Podría pasarme al rotulador. O al pilot. O al bic chupado de los oficinistas. Y que les den morcilla a los unos y a los otros. Morcilla poética, que la otra me la zampo yo.
Muerte a la metafora.
La puerta.

11 comentarios:

Dulcinea dijo...

Estética. En lo mundano y en lo literario.

Myriam dijo...

Y ahora hago yo una pregunta ¿Hasta qué punto es importante?

Dulcinea dijo...

Por cierto, ¿a vosotros el Pianista os paga los premios? Porque me parece que mucho piar pero poco soltar la mosca.

Y luego en la Bulla o está con la Tanquerey, o está bailando con Luisa y tampoco afloja nada.

Va a ser catalán, como si lo viera.

Dulcinea dijo...

Claro que Néstor tampoco regala lo que promete. A mí me debe algo que recuerdo y nada de nada.

Este también será catalán, aunque de las afueras.

Myriam dijo...

No no los paga, pero ya se los cobraremos ya. ja ja ja

Nodisparenalpianista dijo...

Pobrete, si, Dulci.

Pues digo yo que hasta que no sea excesivamente importante, Myriam. Vamos, opino.

Dulci, dame tiempo. Estoy negociándote con Myriam un disfraz de mariposa con peineta. Mola, ¿oi, nena?

¿Néstor Aparici, l'advocat? Me parece que está probándose el traje de pasturet y por eso hoy no ha podido entrar aún, Dulci.

Dulcinea dijo...

Mientras no se disfrace de butifarra, jua, jua, jua,

Por cierto, oigo en la radio que la Generalitat catalana ha cerrado dos emisoras de Cope Cataluña.

Qué majos son, qué plurales, qué progres, qué reacción más democrática para con las voces críticas. ¿Y la oposición? Pues calladitos, no vaya a ser que el señorito también les eche a ellos.

Dulcinea dijo...

Uff... casi... a ver...nada, nada que el disfraz no me entra ni a la de tres. Y eso que aún no he catado los turrones. ;)

En todo caso me pongo mi peineta y las alas. Más friki imposible.

Nodisparenalpianista dijo...

Uy, vigila al picapleitos, Myriam.

Bueno, está bien que se retraten así.Todos, los unos y los otros, Dulci. Y luego el personal que escoja.

Ay, qué miedo me da que llegue la primavera, Dulci!!!

a tiza y papel dijo...

En la estética ésta de lo feo, Feismo estudiarán los nuestros (a ver si no), "Zampo y yo", una monada. Hay quien ahora reniega. De bien nacidos es ser bien agradecidos.

Nodisparenalpianista dijo...

Cierto, Atiza, somos memoria de éxitos y de fracasos, pero a veces cuando uno se despoja de la metáfora, le queda lo mejor. Aunque a veces no...