viernes, 5 de diciembre de 2008

De estos tíos yo no me fiaría



Esto es como el amigo ese que siepre se apunta a ir de copas, que te invita a una cerveza, pero que cuando llega la hora de los cubatas te dice que uy, voy pelao, la semana que viene te la pago yo. Que caundo tú te ves en un apuro, te sale con que, hombre, es que no son horas, ¿sabes? Y cuando tú te acuerdas que tampoco eran horas cuando le echaste aquél cable, encima el tío te sale con que no vas a comparar, hombre, ya. Claro, un día descubres que el amigo no es amigo, sino un jeta de tomo y lomo. Suele el jeta terminar haciéndose el ofendido, porque al caradura le ilumina, habitualmente, el ser un orgulloso y el llevar siempre el agua a su molino. Supongo que todos hemos padecido cosas de estas.

Estos tíos, los de la foto, no son de fiar. Son unos rufianes, unos golfos y unas malas personas. Y si a alguno le molesta, que rectifice y que aclare, no sea que los espejos se rompan cuando se mire en ellos.



Estos tíos indecentes son los compañeros del tute del señor este al que unos "hombres de paz" liquidaron ayer de dos tiros en la cabeza. El Gobierno, miserable como ellos, condena con la boca pequeña y no se atreve a meter en la cárcel a sus sostenes ideológicos. La mayoría de la oposición, tan miserable como el Gobierno al que quiere sustituir, no se atreve a echar a la calle a los sostenes ideológicos de los "hombres de paz". En primavera, en pleno jolgorio de margaritas y rosas, de estiércol y de capullos, han quedado que los "hombres de paz" y los otros volverán a irse de potes a ver si arreglan lo suyo, que ya toca y a ver si al señorito le dan el dichoso Nobel.

Y mientras tanto, los canallas de la foto, seguirán echándose un tute -eh, txo, siéntate a echar cartas que han matau a ese y nos falta uno pa jugar, oye- sobre la sangre de su compañero.

Hoy, ayer para cuando cuelgue esto, uno de la canallesca lo ha clavado en su portada. En mi opinión la primera foto es demasiado explícita, pero la entiendo justificada para expresar lo que se concluye al ver la segunda foto y que tan bien ha definido Herrera en la radio: la epidemia moral del País Vasco.

De todos modos, hace dos días hemos escuchado, con una frialdad terrorífica la cifra de eliminados vía aborto. Y nos ha preocupado mucho. A ver cómo pagamos el cordero para estas fiestas. Vuelvo a recordar: ¿es que nadie se dió cuenta en Alemania de lo que estaba pasando?

No es que estemos enfermos, es que estamos podridos. Como los señores miserables de la foto.

10 comentarios:

Myriam dijo...

Siempre me pasa lo mismo cada vez que pienso en estos tíos se me ocurren millones de calificativos descriptivos, pero no me voy a quedar en el insulto me resultaría demasiado facil, ni en codenarlo ya que me resulta manido...

Así que me limitaré en este comentario a dos cosas:

1. Recordar a quien leas esto que toda idea, ideología o concepto que traiga de la mano, sangre, odio, rencor y miedo no es merecedora de ser seguida ni contemplada.

2. Mandar un abrazo en estos momentos a la familía de esta victima y los familiares de las anteriores victimas que sepan que hay gente que reza por ellos y que comparte su dolor.

Marta dijo...

Lo clavaste, Pianista. Es lo que nos toca sufrir a los que estamos aquí y a todos los demás del terruño, que somos lo mismo aunque digan que no.

(Hoy no me dejas comentar como "wordpress"...)

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

de acuerdo con Myriam... para que calificarlso ..ya se ocupan ellos de calificarse por si mismo... que debe de ocurrir para que los mismo paisanos se levante en guerra??? más paciencia que Job??? o es mafia todo lo que no reluce???... saludos

Nodisparenalpianista dijo...

Muy bien dicho Myriam. Es sed de justicia lo que tenemos.

Por desgracia, Marta, no todos sois iguales. Algunos parece que todo esto no les hace sufrir. No se qué ha de pasar para que descubramos Auswitzch.

Pues si, Tucci, yo también he ensado en lo de la mafia. Un pueblo entero mirando a otro lado. Nueve personas manifestándose públicamente, jugándose el cuello delante de los mafiosos. Parece mentira lo enferma que está la sociedad.

Nodisparenalpianista dijo...

Item más. Oigo que al parecer, los tíos estos han dicho que echaron el mus, o tute o lo que fuese, como homenaje al amigo caído. Supongo que aún estando el cadaver sin levantar. No se, como homenaje ir a rezar. O irte al alcalde aliado de los hombres de paz a preguntarle por qué mata. O hasta correrle a gorrazos. O a ir a la herriko taberna a decirles que son lo peor, y que hasta que no cambien sólo merecen el desprecio de la buena y hasta de la mala gente. Pero oye, echarse unos potes y unos muses siempre es más entretenido. Hasta como homenaje.

El futuro bloguero dijo...

Sí señor... yo tampoco querría saber nada de esta gente. Hoy leí en soitu un artículo sobre un collarín que debían llevar muchos vascos para que no les doliera el cuello de tanto mirar para otro lado...

Aunque no comparto todo el artículo al que hago referencia, sí que tienen mucha culpa los que consienten con su pasividad...

Dulcinea dijo...

Un tiro en la cabeza. Así demuestran su "lucha contra el estado que les oprime". Estado del que cobran paro, pensiones y reciben atención sanitaria. Los gudaris. Los valientes. Los pistoleros. Los asesinos.

Luego está ArzalluS. El ex jesuita, y exnazi (sí, defendió mucho tiempo las tesis del nazismo y del pangermanismo; incluso escribió un libro al respecto, del que ahora no quiere hablar). El que nunca se presentó a ningunas elecciones para no corer el riesgo de perder. Le bastaba mangonear los hilos de su partido para sentirse algo. El de los chicos de la gasolina.

Esta ponzoña humana, se ha atrevido a recomendar valium a los que viven mal la situación vasca.

El árbol y las nueces. El que apunta y el que dispara. Basura todos. Asesinos todos, por acción, por omisión,

Mucho ánimo a los vascos bien nacidos que tienen que soportar toda esta inmundicia.

Nodisparenalpianista dijo...

El silencio de los corderos, o la cobardñía de los borregos, FutBlo, si, una indecencia.

He oído, a propósito de eso, Dulci, comoCarlos Herrera, médico de formación, explicaba los efedctos casi alucinógenos de la mezcla de las bendiacepinas tipo Diazepan con el alcohol para explicar lo que nos ha dicho el aita Arzalluz. Bueno, es lo que hay.De lo que me alegro, por la casa, es que ya no sea jesuíta, porque gentuza como él sólo ensucia lo que toca. De todos modos esperemos que San Francisco Javier (felicidades ayer) le ilumine y le devuelva por el camino que nunca debió de dejar.

Néstor Aparicio dijo...

Hay que ser cretino... Malditas cartas y maldito garito y malditas caras de idiotas.

Nodisparenalpianista dijo...

Hay que ser cretino, hay que ser sinvergüenza y hay que ser un cobarde de tomo y lomo, Néstor, si.