jueves, 15 de enero de 2009

Lo que va de ayer a hoy



O a mañana. Porque mañana, es decir hoy, unas grúas o alguna otra máquina ad hoc va a echar abajo las dos casa viejas que quedan en Iturrama. Esas pobres casa habían aguantado impávidas, rodeadas de bloques de pisos y de rascacielos de andar por casa desde que se construyó el barrio de Iturrama, uno de los ensanches setenteros de Pamplona. Hace pocos días recordaba cuando Maite y sus amigas, las gemelas nos contaban que cuando eran prqueñas iban a la calle a jugar y no había calle sino camino y que correteaban entre las huertas y había pastores. No hace tanto, estudiaba yo en un piso en Barañáin y por la ventana veía un rebaño de ovejas que apostaba por allí un intrépido pastor semiurbano.
A mi esas casas siempre me fascinaron. Como la parte trasera de la Meca. Es curioso que llamándose así sea la Casa de la Misericordia, pero el pensamiento navarro es así de bullanguero. Esas casas eran misteriosas. Todas tenían algún cristal roto y un portalámparas con una bombilla sicua, oscura, telas de araña y matas de arbustos espinosos. Y, de pronto, un día te inas a los Golem o volvías de tomar unos cafés con alguna niña bonita y veías el halo de una leve luz en alguna de las ventanas altas. O sea que hay alguien. Y si, había.
Y entonces fantaseaba.
Lo de los setos estanba bien, pero algo mejor dispuesto. A mi me gustan las moras silvestres, que además de proteger de la vista y de los intrusos, cuando están dulces saben de rechupete. Luego habría que sanear la fachada, las grietas, los cristales rotos, ya diogo, y algunas cosas más. Una buena mano de pintura y una mecedora ne el porche, como en las películas americanas de cuando la gran depresión o las que cuentan cuando los mafiosos arrepentidos vuelven al hogar familiar o donde vive una antigua mujer fatal transformada en ama de casa que fríe panqueques, para fumar en pipa y ver cómo se despiertan las luces entre la fría bruma de la noche invernal.
Allí, la casita, casi de papel, como la de la canción, viendo crecer los rascacielos y el árbol del jardín. Uno d elos jardines casi abandonados tençia un frutal enorme que subía casi cintra la casa, inasequible al desaliento, impertérrito, orgulloso, valiente y solitario. Supongo que ya estará desarraigado, pero ¿qué más da un árbol que da recuerdos?
Construyen sobre las cicatrices de nuestra memoria. Pero, por mucho cemento, por mucho alicatado, parqué y seis mil euros por metro cuadrado que cueste, el recuerdo seguirá ahí escritop. Hasta que se olvide.


9 comentarios:

Altea dijo...

La vida es un continuo devenir. No sé si ya lo dijo alguien antes, pero queda la mar de bien.
Apuesto un duro (es que no tengo más) a que las nuevas urbanizaciones no resisten como lo han hecho esas viejas casuchas.

El futuro bloguero dijo...

Donde sí que habrá que construir sobre las cicatrices es en Gaza, si es que dejan algo en pie.

Myriam dijo...

Alte tiene razón los piso de hoy no son como las casas de antes pero yo me quedo con esta frase "el recuerdo seguirá ahí escritop. Hasta que se olvide."

Si ecritop queda mucho mejor que escrito, y al que me lleve la contrarria le arreo ja ja ja.

Nodisparenalpianista dijo...

Queda bien y es cierto, Altea. Yo también apuesto otro duro, pero en tu favor, quiero decir.

Bueno, Futblo, priero hay que limpiar de terroristas y de bombas el sitio. En Cisjordania parece que la cosa va bastante mejor, aunque a los profesionales de la pancarta eso se les pasa por alto. He de poner algo sobre el tema.

Jajaja, no me toques las erratas, Myriam, no me toques las erratas!!!!

Dulcinea dijo...

Da pena que derriben casas, pero en su día, también las hoy derruidas vinieron a perturbar un paisaje anterior.

Lo de Gaza, sí. Una buena limpieza de terroristas y, en este caso, lavar los trapos al aire, pero de todos. También de España, la que pide paz pero vende armas a Hamás. Que resulta que la ayuda humanitaria que reciben los palestinos, los de Hamás la revenden entre los suyos. Si esa que ya se sabe, estos judíos...

Los profesionales de la pancarta, chitón, claro, que estar subvencionado es lo que tiene.

maria jesus dijo...

Siempre nos quedaran las fotos en papel, escritop o sin escripbir

El futuro bloguero dijo...

Imagina que alguien decide que el País Vasco es un nido de terroristas y hay que limpiarlo, por utilizar tu expresión, de terroristas y bombas...

Que los hay, es indudable, pero cómo hay que limpiarlo, es el matiz importante... ¿a bombazos contra la gente?

Espero que aquí no ocurra igual.

Y si ocurre, espero que te unas a los de la pancarta, para impedirlo o para protestar...

En todo caso tu frase de construir sobre las cicatrices es buena, buenísima. Y dura y real.

Abrazo

Myriam dijo...

Ja ja, yoooooooooo, que barbaridad, no era mi intención ofender ;) es que me ha hecho gracia la frase y más con la errata includa ja ja ja

Nodisparenalpianista dijo...

No, FutBlo, no me lo imagino, porque no tiene nada que ver.
No es que "alguien" decide quién es terrorista y quien no, es que la ONU y la CE los incluyen en sus listas de terrorismo. Que los de Hamas practcan lo de emburir a un bestia de dinamita y volarse en el Mecado Municipal. Luego, vía golpe de estado, se hacen con el poder en la satrapía de Gaza. Por cierto, es Israel quien ha posibilitado el comienzo de la construcción del estado palestino. Y pese a ello, en la "tregua" ha seguido el hostigamiento a base de bombas y atentados. Que la respuesta es fuerte, es indudable. Considerando que Israel es una gota de democracia entre teocracias salvajes, se entiende que a veces se requiere algo mas que buenas palabras.
Ten por seguro que no me uniré a ninguna pancarta, porque a mi los rebaños, por buena intención que tengan, me gustan muy poco. Eso si, levantaré mi bandera para defender lo que el otro día dijo Barenboin: paz pero sobre todo, justicia.
PD: por cierto, en el País Vasco también gobiernan unos golfos con el apoyo de terroristas. Y Patxi de vinos con ellos, y el lehendakari de potes tambien. Y la miseria de justicia española tapándose pas posaderas con la toga. Pero huelen mal, muy mal. Creo que por eso nadie agarra la pancarta. Ya digo, justicia.

Si, veo que ha dado juego la frase, aunque yo la veía más bien poética, FutBlo.

Jeje, Myriam, eres el azote de mis erratas!!!!