lunes, 23 de febrero de 2009

Crónica del crujimiento (IIII) al estilo relojero

Porque es un cierto trabajo de precisión el que se requiere para ir viendo cosas, asesorías, procesadores, maquinillas y todo eso.La primera duda es si fijo o portátil. La cosa moderna es la portátil, pero por la experiencia de la HermanadelPianista, lo voy a mover poco, lo tendré en marcha demasiado tiempo, recalentaré la batería, lo tendré siempre conectado a la corriente, con pantralla y ratón para trabajar más cómodo y me faltará disco duro. O sea, que no compensa. Ya, pero es más molón. Si, pero ser antiguo es snob. Umbral me apoyaría. Es más, me recomendaría una Olivetti, pero tampoco es plan. En todo caso, una piscina para los libros malos. Eso si.Veo, mientras tiro, precisamente del ordenador de la HermanadelPianista a N, mi asesotra técncia para estos menesteres. Tratamos de la cosa y me sugiere lo de comprar la spiezas sueltas. Si buscamos hueco, ella me lo monta por la patilla. Joer, qué maja. Vale, luego hablamos.Y no hablamos, porque me lío y se me pasa y cuando me acuerdo es tarde, así que vemos Frasier y a dormir.Al día siguiente voy de tiendas, como me ha dicho N, a ver precios, características y tal. Luego te lo miras en internet y ajustas costes. Vale, guapa, pero no tengo conexión.Total, que veo más o menos lo que quiero, montado -no merece la pena agotarse por eso- pero a cada pregunta resuelta surgen otras nuevas. Y ya que estamos, por cien euricos más... Hoy me pongo a intentar resolver las dudas capciosas. (Continuará)

2 comentarios:

N dijo...

Si ya sé que soy un primor, jajaja.

Y ahora tienes internet en cualquier rincón!!

Nodisparenalpianista dijo...

Un aplauso para N, que si esto acaba bien en muy buena parte será gracias a sus consejos.
Oye, cuándo quedamos para lo de esas cervecitas??