miércoles, 12 de agosto de 2009

Estornude educadamente

Ahora va y dice el Ministerio que para que no nos de la gripe esa de los Siete Males, que ni nos besuqueemos ni nos demos la mano.
Pues vaya, hombre.

A mi, eso moderno de encontrarse dos y darse dos besos siempre me ha parecido un poco extraño. Oiga, que podemos compartir amistad y hasta tabaco, pero babas, las justas. Que se encuentran siete y están tres horas para saludarse, quea ver quién enuentra mesa para cenar después de todo ese desmelene. Y para despedirse igual, que el taxista se forra con la chorrada de las despedidas.


Y tú consíguenos las vacunas, tío listo.

Y lo de darse la mano. Eso si, hombre. Pero claro, están los cerd
os y las cerdas, que estornudan mucho, con masa, como si dijéramos y luego se frotan la mano en el pantalón. ¿Apresto? ¿apresto verde? Venga, hombre. Marranos, que sois unos marranos. O los que vuelven del retrete sin lavarse las manos. Es por el peache. Es porque eres una guarra, guapa. Que lo mínimo que te pegan es la gripe.
Lo cual que el ministerio nos dice que ni nos besuqueemos ni choquemos los cinco. Mire, señora -que es que yo vi a una médica zumbadadel Colegio de Médicos de Madrid que decía eso- lo que haga con mis misasmas es cosa mía. Usted y sus sacacuartos preocúpense de lo de las vacunas y de tener a punto los servicios médicos, sin guardias esas de setentay dos horas, que a la pobre argentina que te mira la rodilla cuando te crujes la rodilla le has de pegar un grito ¡Oeoeoe! pr el fonendo para despertarla, porque se cae a trocicos. Como la rodilla, mismamente.
Pues eso, oiga, que se dejen de meter en nuestra vida, hombre ya, que son unos metomentodos y que se pongan a trabajar en lugar de a cargarnos todos los muertos. Y los que vienen por delante, que esto va a ser de miedo.

3 comentarios:

Dulcinea dijo...

Bueno, bueno, Pianista que sólo te dicen lo que has de hacer en tus costumbres personales, que para eso está el gobierno. ¿Era para eso, no? ¿no?

Pablo dijo...

Jajajaja

Nodisparenalpianista dijo...

Era para eso, Dulci, si. Los muy...

jejeje, achís, Pablo, bienvenido.