viernes, 12 de marzo de 2010

Delibes


De la hoja, el rojo; de las ratas, el hambre; de las horas, Borja y un cuento; del camino, la valentía; del hereje, la ortodoxia; de las viejas historias, la vieja Castilla; de la mortaja, nada de nada; de la partida, un guión; del cazador, los zarzales; de las voluptuosidades, Joaquín; de la madera, el héroe; del príncipe, la derrota; de Cayo, el castellano viejo; del emigrante, aquel año en Chile y los paseos que jugamos a soñar sentados en el suelo y atrapados en un minuto; de los santos, la inocencia; de Praga, el invierno; del ciprés, el paseo; de la mujer, su retrato; del mundo, su agonía; de las bicicletas, aquella novia y la panzada de quiñometros que se metía entre pecho y espalda; de la prensa, la hebra y de Valladolid, Fernández, Gregorio, ya sabemos.
De su Pacorris, que escribe como mea. Vaya par.

Con su permiso, son mis cosas y mis libros.
Oraciones y lectura para nuestro amigo.

10 comentarios:

El futuro bloguero dijo...

Pobre.

Ayer cuando anunciaban su mal estado me temí lo peor.

Y sí.

El futuro bloguero dijo...

Delibes ha muerto. Un par de docenas de comentarios en el diario Público.

El Real Madrid ha sido eliminado. Casi cinco mil comentarios en Marca.

Hoy estamos mucho más huérfanos que ayer.

Esta reflexión se hacía Escolar en su blog, y tiene mucha razón. Qué pena que se de más importancia al deporte competición que a la cultura.

Nodisparenalpianista dijo...

Pues si, FutBlo.

Son dos ligas FutBlo. Ahora yo digo que lo de cada hombre un voto en relación con lo que comentas que comenta Escolar (menuda pieza, dicho sea de paso, y en este caso lleno de razón) da un poso de susto y ya la hemos liado. De todos modos el placer de Delibes lo sabemos sus lectores y eso no hay bobo del furbo que nos lo quite. Y más por cierto, Delibes, tremendo futbolero.

Natalia Pastor dijo...

Uno de los grandes que se nos va.
A mi me apasionó "Los Santos Inocentes" y una novela deliciosa titulada "Pegar la hebra" que es un canto a la simplicidad de la vida en los pueblos y el ámbito rural,la importancia de los pequeños detalles que se pierden en las grandes urbes.
Descanse en paz,Don Miguel.

Atiza dijo...

Yo me quedo con su retrato intimista sobre las mujeres y mi novela favorita, "Señora de rojo sobre fondo gris".
Pianista, una "entrada" futbolera, no. Un entradón güepero!
Y punto, majo que luego no hay quien te tosa.

Nodisparenalpianista dijo...

Suelo usar mucho esa expresión, la de la hebra, por culpa de Delibes. Bendita culpa. Los detalles, qué importantes, Natalia.

Es un gran libro dedicado a una gran señora, Atiza. El sin par Paco Sánchez, en su vagón-bar habla de ese retrato. Oye, y futbolero si, y hasta ciclista, qué figura.

Olga B. dijo...

A mí me marcó especialmente "El camino", uno de los primeros libros que leí, y también "Cinco horas con Mario". "Los Santos inocentes" es una de mis preferidas. "Señora de rojo sobre fondo gris" me puso muy mal, la leí en un momento de depresión y eso no ayuda a disfrutar de una lectura (ni de nada). Lo cierto es que se ha ido una voz que casi forma parte de la vida de uno. He leído por ahí incluso alguna especie de crítica (en qué mal momento, qué poco elegantes son algunos) diciendo que fue tan leído porque los institutos lo marcaban como lectura obligatoria. ¿Y qué? ¿Cuántas lecturas obligatorias hemos olvidado?
En fin, descanse en paz.
A mí es una noticia que me ha puesto sinceramente triste.

Dulcinea dijo...

Pensé en Paco Sánchez y en su tesis, hoy especialmente actual.

Una niña de valladolid ha escrito en el libro de condolencias lo siguiente: "Aunque te hayas muerto, sigue escribiendo".

Una pena que haya fallecido. Una suerte leerle. Y un honor marcarle como autor de obligada lectura a los estudiantes, pasándonos por el Arco del Triunfo las instrucciones del departamento de enseñanza.

Marta dijo...

Como que se me mezcló una pena gordísima y al mismo tiempo, una alegría enorme y un agradecimiento mayúsculo por toda una vida regalándonos letras maravillosas, enseñándonos cosas, contando historias, haciéndonos soñar o temblar o reír o... llorar. Por una vida plena.

Marta

Nodisparenalpianista dijo...

Bueno, OlgaB, los botarates también luchan por su minuto de gloria. Es curioso como los lectores, además de recordar al autor y a la obra, recordamos su obra dentro de nuestra vida. La obligación y la devoción, si.

Seguramente lo hará, Dulci. Las páginas saben siempre a mejores.

Sentimientos enfrentados pero compatibles, Marta, aunque parezca mentira. Qué tío.