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Lunes
Problemas de organización -la intendencia ya no es lo que era, esa es la verdad- y también técnico, me obligan a hacer una minientrada de circunstancias, tardía y un tanto atolondrada. De todos modos, vuelvoa rememorar vía li9nc la alucinógena entrada de la berenjena draconiana. Aún me río. He de volver a la sana -y flamígera- costumbre del dragón.
Martes
Tachán, tachán: se pone de largo el FestivaldeBelenes, una reivindicación de la Navidad, pero en serio. En serio y con buen humor, como siempre. Hace unos días, en la güeo amiga del Tucci se debatía eso y aparecían algunos lugares comunes: fiesta sin sentido, loa del consumismo, despilfarro en tiempo de crisis. Y en lo que escribía Marta el sábado en el festival (y en su garito, que tía, que repegó los dos textos) se apunta lo que decíamos. Primero despojásteis de sentido a la fiesta y os buscástes argumentos celtoides o hasta astrofísicos para eliminar la preencia cristiana d ela fiesta y ahora salís con que no tiene sentido. Pues buscádselo.
Miércoles
Como se ve, hace quince años, ya eran lo mejor de cada casa. Joer, si es que no aprendemos.
Jueves
Me hago cruces con las cuentas municipales, quye tasan el gratis total en 35 euros mínimo. De todos modos, ojalá los problemas en los ayuntamientos fuesen esos.
Viernes
Porque lo de los chorizos de la foto no es lo único. Además de que esos cuatro seguían envidadno a grande mientras el compañero aún estaba caliente, tiñendo de sangre el suelo de su pueblo, cien trabajadores de su empresa se abstuvieron de manifestar públicamente su duelo. Los otros, los que si salieron a la calle, se parapetaron tras una pancarta que rezaba algo así como Porque somos nacionalistas y trabajadores, no estamos de acuerdo cuidadito, no nos vayamos a confundir y os penséis que seamos como esos españolazos. Nueve ciudadanos de ese pueblo vencieron al terror y se arevieron a dejar unas velas y unas flores donde le mataron. La gangrena.
Sábado
Si Frank Miller hubiese metido al bueno de Spirit en la perversa Sin City, sin duda, esta sería su imagen.
Pero entonces, ni sería Spirit ni sería Sin City. Vaya.
DomingoPues esto se termina. Digo la semana, y comienza otra pero a lo grande. Bueno, que sea muy buena para todo el mundo, que os abriguéis, que no os deslumbren las lucecitas y que, a los que llevéis gafas que os las quitéis y que las dejéis difuminar ante vuestros ojos. A mi me encanta y tal vez os guste. Queda abierto este chat. Nos vemos, aquí y en los Belenes.
Veo en la tele y leo en prensa, en varios diarios, la cróncia de la presentación de una película basada en el tebeo titulado Spirit. En la tele me sorprende, relativamente, que se refieran al cómic (tebeo, tebeo, joer) de Frank Miller. Que no, hobre, que no, que el Spirit es la obra más comocida del gran Will Eisner. Y ahora, repesco en prensa lo mismo, que no paran de referirse a Miller. Y veo la cosa. Resulta que el autor de tebeos Frank Miller, de las recientemente adaptadas al cine 300 y Sin city, es el director de esa peli.
Encuentro (y me llevo en el loquileto) el dibujo original de una portada llena de mujeres fatales y del buenón del Spirit.
De todos modos, en las crónicas le conceden mucho espacio a los morros de salchicha de la chica rubia esa y del resto de curvas de las otras, pero ni una mención al gran Eistner, un fantástico narrador, tanto en sus inteligentes textos como en su originalísima plástica del tebeo. Si tenéis a viestro alcance algún ejemplar del viejo Spirit, dedicadle medio rato. Si os acostumbráis a su estilo y a su peculiar humor, os divertireis.
Esto es como el amigo ese que siepre se apunta a ir de copas, que te invita a una cerveza, pero que cuando llega la hora de los cubatas te dice que uy, voy pelao, la semana que viene te la pago yo. Que caundo tú te ves en un apuro, te sale con que, hombre, es que no son horas, ¿sabes? Y cuando tú te acuerdas que tampoco eran horas cuando le echaste aquél cable, encima el tío te sale con que no vas a comparar, hombre, ya. Claro, un día descubres que el amigo no es amigo, sino un jeta de tomo y lomo. Suele el jeta terminar haciéndose el ofendido, porque al caradura le ilumina, habitualmente, el ser un orgulloso y el llevar siempre el agua a su molino. Supongo que todos hemos padecido cosas de estas.
Estos tíos, los de la foto, no son de fiar. Son unos rufianes, unos golfos y unas malas personas. Y si a alguno le molesta, que rectifice y que aclare, no sea que los espejos se rompan cuando se mire en ellos.

Estos tíos indecentes son los compañeros del tute del señor este al que unos "hombres de paz" liquidaron ayer de dos tiros en la cabeza. El Gobierno, miserable como ellos, condena con la boca pequeña y no se atreve a meter en la cárcel a sus sostenes ideológicos. La mayoría de la oposición, tan miserable como el Gobierno al que quiere sustituir, no se atreve a echar a la calle a los sostenes ideológicos de los "hombres de paz". En primavera, en pleno jolgorio de margaritas y rosas, de estiércol y de capullos, han quedado que los "hombres de paz" y los otros volverán a irse de potes a ver si arreglan lo suyo, que ya toca y a ver si al señorito le dan el dichoso Nobel.
Y mientras tanto, los canallas de la foto, seguirán echándose un tute -eh, txo, siéntate a echar cartas que han matau a ese y nos falta uno pa jugar, oye- sobre la sangre de su compañero.
Hoy, ayer para cuando cuelgue esto, uno de la canallesca lo ha clavado en su portada. En mi opinión la primera foto es demasiado explícita, pero la entiendo justificada para expresar lo que se concluye al ver la segunda foto y que tan bien ha definido Herrera en la radio: la epidemia moral del País Vasco.
De todos modos, hace dos días hemos escuchado, con una frialdad terrorífica la cifra de eliminados vía aborto. Y nos ha preocupado mucho. A ver cómo pagamos el cordero para estas fiestas. Vuelvo a recordar: ¿es que nadie se dió cuenta en Alemania de lo que estaba pasando?
No es que estemos enfermos, es que estamos podridos. Como los señores miserables de la foto.
Pero qué jeta tienen.
Resulta que anda un concejal por aquí, dando la murga desde hace dos meses lo menos con que el Ayuntamiento debería poner en marcha una tarifa gratuita para los chavales desde los cinco a los doce años. Eso, además de populista y rentabilzable electoralmente, que es por lo que es, resulta bueno para el personal, las familias, o sea. Como, mal que les pese, la familia es lo que va a mantener los palos del sombrajo tiesos en mitad de la ventisca, la cosa puede ser buena.
Los sacacuartos municipales le respondían que bueno, pero que si lo hacían, tendrían que subir los precios más de lo previsto. Aclaro: el precio del transporte publico, aquí suele al menos duplicar el del IPC, con un servicio francamente mejorable, unas instalaciones cómodas y modernas, pero sucias -no hay problema para ver cuán tranquilas pasean cucarachas y ratones por el metro, sobre todo a primerísima hora- e inseguras, sobre todo en según qué líneas y a según qué horas -hay líneas de autobús que ningún conductor quiere porque tiene el atraco y la bronca garantizada-, pero unas teles de insoportable volumen que nos recuerdan lo fantástica que es la ciudad, lo altos y guapos que somos todos y que si compramos en no se dónde, somos más listos que el hambre. Y no hay quien se concentre con la novela. Qué cosas, ¿no?
Bueno, albricias, que el Ayuntamiento lo ha conseguido. En las noticias oigo que si, que habrá una tarjeta gratuita para el chavalerio de cinco a doce. Se trata de un pase con identificación del mocete con el que podrá usar de modo gratuito los medios de transporte público durante un año. Añaden, los caraduras, que el servicio no tiene ningún coste. Que la tramitación del seguro que se realiza al formalizar el pase costará treinta y cinco euros, pero que ojito, es gratis. Oye, treinta y cinco euros no es gratis, digo yo. Si, si, si es gratis, que es que no lo entienden. Es gratis, es gratis, todos conmigo, es gratis es gratis. Y luego está el seguro, que cuestra treinta y cinco euros, pero es gratis, a ver ese indcrédulo del fondo, que es gratis, sedicioso.
Eso si, anuncios por un tubo, hombre, que ya que tenemos paredes, algo habrá que hacer con ellas, ¿no? Pues ya está, hala.
Comento este asunto con la MamádelPianista que me dice, pues como la tarjeta rosa. La de los jubilatas, se entiende. Que por ahora aún no hay abono especial para lo otro, pero todo se andará. De hecho en una nueva legislación sobre familia -por qué se meterán donde no les llaman, digo yo-, se ha sustituido los términos padre y madre por "progenitor". Con eso se consiguen dos cosas, que no importe si son mozo o moza los dos progenitores o que, dada la no necesidad de que sea el uno y el otro, apareca la extraña figura de las progenituras de más de dos personas. Por ejemplo, triunviratos, cuartetos, quinquenios o demás harenes. Poer de ese hilo también tiraré otro día, que aún tiene más chicha.
La MamádelPianista me recuerda que la tarjeta del jubilanem también tiene un coste de emisión de seis o siete euros. O sea, gratuita peor menos. Cierto es que es carísimo el transporte y que resulta mucho más barato pagar seis euros para unos o treinta y cinco para los otros que tirar de las tarjetas normales, pero, en esa persistente voluntad de perversión del lenguaje para adecuarlo a la realidad (como la neolengua de Orwell o la Lengua Terti Imperii de los nazis), decirnos que es gratis lo que cuesta un buen dinerito es mentir y a base de bien. Pero se hace y no pasa nada. Es lo que tiene una adminsitración progreguay a la que se perdona cualquier chorizada. Y tralará.
Quince años después Guns 'n' Roses, o lo que queda de ellos han sacado disco.
Le rodea el aura de la épica, por el tiempo que ha necesitado Axl Rose en publicarlo, por el dineral que ha costado y por los avatares que han agitado a los trocitos del grupo. Batallas intestinas, el hortera de Slash haciendole los coros a unas negritas buenorras o perpetrando versiones de los Floyd con su nuevo grupo, cuánto talento malgastado, que cada día recuerda más a Lenny Kravitz o al Wyclef Jean de los Fugees; Axl en el Rock in Rio que, según cuenta la leyenda tenía que irse cada diez minutos a hacer inhalaciones de oxigeno casi puro porque le daba el jamacuco y palmaba allí mismo, pero ahí, aguantando como una mala copia de Mickey Rourke sonado haciendo de boxeador sonado.
Axl Rose, que tiene nombre de niño torpe aprendiendo a escribir, qué pone aquí, guapo, Alex, no majete, aquí te has comido letras y con las que te han quedado has hecho un batiburrillo, ¿Qué es un batiburrillo? es igual, Axl, tú tira p'alante. Y en esas está, tirando p'alante.
Ua, ua, que te meto primo, o te rapeo por la cara...
(Ojito, que no son topacios, son los bombones que han sobrevivido al empacho del tío Calambres, este)
Por cierto, cuánto daño hizo Axl al género masculino en su época de esplendor. De Axl se entiende. Con esa pinta de macarrón cervecero de billares con rhytm'n blues de fondo y muchachas de microfaldas fosforito adosadas a la barra, tatuado hasta las pestañas y con el melenón rubio lacio y, al menos, limpio, encuerado como si dijéramos. Aquello era toda una afrenta a los gentlemen y cómo no, a los dandys reales y vocacionales. Un desastre. Y rivalizando con Kurt Cobain, pero en limpio de ducha. Un desastre, lo dicho.
Por entonces, Guns 'n' Roses tocaron el cielo del éxito con un doble disco doble y aquellas cancioncillas en Terminator 2, con Chuarcenaguer homenajeándoles sacando la escopeta de una caja con un ramito de flores y friendo a tiros al Terminator chungo delante de una máquina de la Pepsi. Eso si que era product placement y no los cutres de Médico de familia. De aquello, GnR no se terminó de recuperar. Un día, no hace mucho, intenté escuchar el Use yor illusion rojo, creo, o el azul, no se, y un poco más y me desmayo. Pero qué tostón. Eso si, en su momento, pues muy bien.
La crítica ha triturado considerablemente este disco, Chinese Democracy, con una serie de topicazos que sonrojan hasta al inventor de la serpiente multicolor. Suenan como siempre, están anticuados, apenas aporta unos arreglos industriales, para este viaje no se necesitaba alforjas. Pues bueno. Menudo descubrimiento. Pide innovar alos Stones, pide innovar a AC/DC, pues más bien no. Pide innovar a este tío que estaba medio metido en el congelador, remezclando y retocando las mismas canciones desde hace quince años y sacándoles la pasta a no pocas discográficas. Pues una cierta velocidad, guitarras en aluvión y los gorgoritos de falsete de Axl, que en el fondo, todos hemos querido ser un Bee Gee en algún momento del trago de cerveza, mayormente al final de la octava jarra. Lo cual que a quien le guste el grupo tiene lo que era. Que no es la cumbre del metal, pues vale, que probablemente no es lo mejor de ese grupo, pues tal vez. Que entretiene, pues mucho. Que no llega a lo de Paradise City, pues casi mejor, porque a mi esa canción siempre me pareció un rollo considerable.
Y mira, si eso sirve para que este chico haga algo de provecho, pues bien está lo que bien acaba.
Y dentro de quince años comentaremos el siguiente.
Redoble de tambor...
Tachán!!!
Bueno, vale, estamos en España y ya se sabe cómo son estas cosas, que tres días antes de la Expo Yáñez iba hundiendo carabelas, uno con la brocha estaba pintando las líneas del atletismo diez minutos antes de que echase a correr toda aquella gente tan apresurada y ahora, en más moderno, pues lo mismo, que el día que abrían aquello de Zaragoza estaba la mitad con andamios y así. Pero la cosa era comenzar y se comenzó. Asíq ue volvemos a la pista número dos, redoble de tambor, los Tonetti se van haciendo mutis por el foro y ... ¡Luces!!!!
Se pone de largo el...
Festival de Belenes
Aún no se sabe muy bien qué será, pero que si funciona, será un sitio simpático, amable, entretenido y cariñosamente divertido. Venga, va, a ver si tira la cosa. Que la Navidad se nos viene encima por fin!!!!
Ando liado en otros berenjenales que pronto comunicaré, así que, de la manera más tonta, se me ha pasado dejar preparada a la hora la entradita del día. Bueno, total, ni que hubiese un resumen de la jornada, el resultado de la quiniela o algo así. Si es que sois unos ansiosos, hala, todo el día leyendo en el ordenador, que se os va a caer un ojo de tanto perder el tiempo en estas chorradas. O sea, como a mi. Vale, pues eso, que si no lo hubiese hecho ya, os habría pegado la receta del dinosaurio con berenjenas, pero como eso ya lo hice, como mucho os lo repego para que le pinchéis y mañana será otro día.
Vale, nos vemos.