A mi, la capa de Ramón García me gusta. Bueno, la suya me da igual, la verdad. Quiero decir, que me gustan las capas españolas. Lo de los embozados y tal. También me gusta la ropa de Barry Lyndon, cuando se pone aquella casaca de azules y las calzas como de terciopelo celeste. Suena raro, oye, pero es bonito. Lo de Juan de Austria y sus calzas rojas en la corte de su hermano, Felipe II, tan de negro y todo. Qué tío, vencedor del turco, galanote, pendenciero y su hermano allí, con esa cara de tristón regiendo un imperio, menudo par, qué complementarios. Qué historia la de Juan de Austria. Recomendabilísima.

Estábamos en lo de Ramón y la capa. Que alos tontainas les da por votar si si o si no. Yo prohibía los Levi's por lo de la inflación, y todos a comer conejo en pepitoria y a no dejar ni medio duro de propina en los cafeses. Que es otra idiotez, por demostrar que yo también puedo, porque yo lo valgo, aunque mejor no me lo paguen, por la inflación, ya digo.
Bueno, paso de hacer balances, que ni me gusta ni me apetece.Yo sólo quiero ser japonés para poder ver al gabachuá ese -francesón, para quien tenga un Mar de dudas- que va a hacer mañana de Lorinmacel o del alemn aquel tan gracioso con ojos de huevo. Y la uva no me mola. Más la piña. Pero sin cáscara, por si acaso.