Mostrando entradas con la etiqueta La res pública. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La res pública. Mostrar todas las entradas

martes, 17 de abril de 2012

Rita ya no trabaja aquí



Oigo que Rita ya no trabaja para Hacienda. Resulta que ya no trabaja por allí, que la jubilarían o algo, que ya le pasó hace la tira el testigo a sus hijos primero y a sus nietos después y quién sabe cómo se las compondrán ahora. Total, que con lo que temimos a Rita por un lado y a Berta, por si acaso, ya ni eso nos han dejado. Ahora nos rompe las meninges el Padre y cuando la cosa se pone peliaguda el nueve cero dos, que nos incrementa el gasto pero nos regala tranquilidad.
En fin, arranca la campaña.
Y yo me sigo divirtiendo, con perdón.

jueves, 9 de febrero de 2012

Felonías



Gallardón, qué desazón, nos tiene desconcertados. Como la cabra tira al monte, pues uno se malicia lo peor, aunque si es el precio que hay que pagar por tener una fiscalía decente, habrá que aguantar.
Gallardón, qué subidón, nos nombra a Torres Dulce, honrado, cinéfilo y decente, que soñaría por estar arrancado de una peli de John Ford, tiene mucho por delante y espero que salga de esta con buen pie, que ya sabemos cómo terminaba el pobre Wayne en sus dos grandes.
Gallardón, qué decepción, no se si se lia por tonto o por listo. Escucho la respuesta a una de las acometidas de la leal oposición. Esa oposición que califica la defensa de la vida como un retroceso, qué cosas nos toca ver en el cuatro reich. Le iban con las zarandajas habituales y el flamante ministro de la cosa le ha contrapuesto el "derecho al aborto" con el "derecho a la maternidad". Esto es como cuando le aceptan a Convergencia y tal lo de las relaciones Cataluña-España, como si fuese entre ámbitos equiparables. Pues el PP de por aquí no para de caer en la trampa del lenguaje. Uno tira entonces de lo de los lapsus de Freud o de lo del lenguage fabrica-mentes de Viktor Klemperer para tratar de explicarse el evento. Pero para mi que es más sencillo: en el fondo les mola.
Pues en esas tenemos a Gallardón, qué felón, olé, que en lugar de decir oiga, usted me habla de supuestos derechos por los que se fulmina (sin posibilidad de remisión) una vida humana y yo le hablo de protección de los más débiles, del primer derecho, el de vivir, aunque sea para terminar diciendo animalada como las que usted proclama desde su asiento. Pero claro, igual salen con lo de que esto confronta y no crea empleo. Puesto a esas, Mariano, jefe, chato, la industria del aborto crea mucho empleo y mueve un pastón, mientras que dar la vida a los desprotegidos es un sucio gasto. Y aquí sólo estamos para salir de la crisis, ¿verdad, majo?

Cualquier día me indigno
.

jueves, 19 de mayo de 2011

Lo claro entre la mugre

La reducción al absurdo es muy útil.

Una vez ya lo hice, y aún no he encontrado la respuesta. Cómo meter ocho tíos como ocho camellos -algunos, según decían hasta lo eran- con macutos de treinta o cincuenta quilos cada uno en un Renault Megane o algo así, sin que se te saliese por las ventanillas. Si no se resolvía esa trola, me decía yo, cómo seguir con las otras. Esperando sigo, pero sin fumar, que tampoco me va.

Con esto de la revuelta popular que están liando en Sol, me asaltan las dudas tontas, pero no tanto. A mi me huele a chamusquina, será por el perfil andrajosillo del personal, que, según oigo, anda pidiendo al personal que se corte un poco con la priba, los porros y los revolcones, porque lo que menos se temen es que degenere en botellón u orgía. La nueva democracia, vale. Oigo también que a uno de la tele, de Antena 3 le sacudieron y que a otros dos de TeleMadrid y de la Agencia Efe les abuchearon y persiguieron hasta que se hicieron ustis por el foro. La nueva democracia. Oigo también que los medios que quieren hablar con los tíos que hay por allí tirados no pueden. Que el autoproclamado grupo de control del asunto les conmina a ir a una de las jaimas para que se entrevisten con los declarantes oficiales pero no con otros. La nueva democracia, vale. Leo que tienen una sección en su güebada donde tienen escritas sus consignas, como en los mejores momentos del Movimiento. La nueva democracia, ya digo.

Pero como esto es el infundio de la canallesca asociada al Sistema, olé, hago lo del 11M, reduzco al absurdo a ver qué pasa.
Digo yo que, tras siete años de gestión, por así decirlo, del actual Gobierno- montar esta fiesta chipiritifláutica a cuatro días de una selecciones locales en las que, previsiblemente habrá
un vuelco electoral inédito hasta ahora podría parecer interesado.
Digo yo que montar la pachanga en Madrid, en Sol, frente al despacho de Esperanza, pudiendo haberla liado en La Moncloa o en Ferraz, pues también será casualidad. O frente al Cosntitucional, ese tribunal proterrorista, a tenor de sus últimas ekinzas.
Digo yo que montarla a medias, con la boca pequeña en Barcelona, el sitio más plegado al poder desde hace décadas, contra los recortes de un partido pero no contra los mismos recortes del otro, ahora que, tras cuarenta años apalancados, van a salir d ela poltrona los de siempre del Ayuntamiento.

Pero a mi lo que me tiene loco son las pancartas.
De estas cosas colectivas, librepensadoras y espontáneas, me tiene fascinado el pancarterío. Loas proclamas y tal tienen sus cosas, pero me voy a lo estético. Cuando la cosa es espontánea, yo cojo una sábana zurcida, cojo el titanlux y pongo "Tonto el que lo lea" y a correr. El vecino escribe "El que piensa, pierde" y tan amigos. Pero lo de estos espontáneos no va en ese plan. Todas las pancartas tienen los mismos eslóganes y la misma factura, como, ya digo, la de los recortes del otro día en Barcelona. La factura, ya digo. Porque como dijo el insigle Josep Pla, todo esto ¿quién lo paga? Alguien financia al pulgoserío, que tras los sacos andrajosillos y las chabolas portátiles ya se han montado su red de páginas de internet, sus bombardeadoras de mensajes y su sistema de agente sde control. La anarquía no es lo que era. Leo aquí quiénes andan liados en ese asunto. Y claro, me echo a temblar. Sólo dos joyones en mitad de la tropa. En cuanto aparece un gurú, mayormente Dans, a mi ya me huele a cuerno quemado, qué tío listo, jolines. Pero lo de Intermón es que es pare leerlo y no creerlo. Digo yo que la oenegé que, desde lo de Oxfam, lleva disimulando su origen católico, se tendría que despachar un buen sapo cuando la caterva coreó lo de menos crucifijos y más trabajos fijos. Qué cruel es el progrerío, que al final te roban lo uno y te queman lo otro, o al revés. Ya nos entendemos, ay.

Y digo yo, ¿qué ocurriría si la policía trata de desalojarlos y le forma una batalla campal? ¿Quién ganaría, electoralmente hablando? ¿Habría caceroladas y mensajeos, "pásalo", desde donde siempre? O si a un tarado se le ocurre coger el Escoda Fabia, meter un acelerón y estrellarse contra una jaima llena de protestones, ¿a por quién se iría esta vez?

Esto no es una democracia normal, eso es evidente.
Lo de los acampados es buena prueba de ello. Pero a las elecciones no se atreven a presentarse.

martes, 1 de febrero de 2011

El corto


Enero es el mes más corto de año, y de ese burro no me apea nadie. A ver, echad la vista atrás y, ¿a que se ha pasado volando?
Pues así es, si.

La buena noticia del día es que el navarro Unzúe se mantiene en la élite con un equipo ciclista que hereda la tradición que viene desde el Reynolds, el papel de aluminio que se hacía en Irurzun, me parece, y que tantas tardes de gloria, siesta y carajillo nos ha regalado al pie del col de la turandot y por ahí.

Volando voy, volando vengo, venga. Bienvenidos a febrero, o sea.
Y mañana más.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Imbéciles de manual

A ver si lo he entendido.
Uno llega con una papa del catorce, tajado hasta las cejas, con una buena cogorza, melopea, turca, borracho, mamado, trompa y así hasta la extenuación. Después de un rato de pelea con el cerrojo -recordemos, lleva una buena toña, va bolinga, o sea- va pasando como puede y llega al dormitorio. Allí, en plan peli de Ozores se encuentra a la parienta en negligé con un mulatón de dos metros. Se le pasa el pedo, el cebollón, el colocón, la taja de golpe y se va a la cocina. Allí coje el cuchillo jamonero -porque en España no hay permiso de armas a tutiplén y por eso somos bonisimos y no nos
cargamos a nadie, otra cosa son los yanquis, puaj- y zas, de peli de Ozores a Wes Craven o uno de esos bestias. Ñac, ñac, ñac, la parienta en negligé y el mulatón como estuviese, a tocar el arpa. Ding, ding, ding.


Ni un tonto más, que se nos quedan sin oxígeno.

Llegan al juicio, pero al de aquí, no al valle de Josafat. Y resulta que como iba tocado, con algo de sangre en el alcohol, le sirve de atenuante por darle matarile al macizo pero le resulta agravante por la churri.
Olé, parlamentarios todos. Que sois trescientos cincuenta imbéciles de manual. De publicar las fotos en el Espasa, como poco. O en el Espaso. Lo que os guste. Cretinos.

PD: Dicen que lo han medioretirado, peor yo no se las idioteces que pueden hacer aún. Sea como sea, objetivo cumplido: nosotros hablando de estas tonterías y unos jueces y poícios con el rostro de amianto mirando hacia otro lado mientras el Rafita se va de picos, olé.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Dos. O menos.

Dos noticias,
dos periódicos,
dos políticas,
dos conceptos,
dos ayudas.

No todo es lo mismo.
No todo vale lo mismo.
Y si no es así, o me cambio las gafas o me barnizo las meninges.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Lo de la chancla

Acompaño un café recién hecho con leche recién sacada del cartón -sigue por ahí el mito de lo de las vacas y la leche, menuda chorrada, a ver si no de dónde sale la de soja, tíos listos- que andaba apurando el veranillo sin dar leña a los de las bermudas, las chancletas y todo eso. Bueno, nunca es tarde y tal y tal. Y Reverte, erizos y erizas, se nos encampana, lo normal, con la legión de surfistas que cruzan las grandes vías de todas partes.
Entonces, y aquí vamos al meollo, se pone muy en lo suyoa dar una d ecal y otra de arena, explicándonos dos sucedidos personales a propósito de la ola. no de surfistas sino de horteras que nos inunda. Bien.
Yo ahora pararía, clicaría el linc y seguiría después.

¿Ya? Vale.


Cita Reverte lo de Els Quatre Gats, que es un sitio bonito donde a principios de siglo (Veinte, o sea) iban ociosos y vagos de todo pelaje a sacarles los cafés con leche a los burguetses y botiguers de la zona. Los que vendían bobinas de hilo o aún vivían de los intereses del tráfico de esclavos, pero esa es otra película. Por allí iban los nuevos artistas que mataban el hambre y el rato sin dar un palo al agua, a base de colocarles caricaturas chuscas a los ya mencionados y de bailar el minué o lo que tocase con als pubillas y tal. Con los años la cosa fue degenerando, y hoy, además de restaurante de lujo de baratija, es una cafetería antipática, mñás bien ruidosa y nada acogedora. Allí vas, enseñas el garito, si donde Picasso y tal y te largas, porque los camareros son unos gruñones, no te ponen el café con leche calentísimo ni a tiros y gracias si no te derraman la mitad en el platillo. Y te miran con desdén.
Claro que uno no es académico.
O sea. Que igual el buen servicio que comenta Reverte es el que le dan a los ilustres que pasan por ahí a comer esas cosas modernas que tan bien suenan y tanta hambre dejan, para rajar un poquito de los asuntos, para decir por lo bajini que tanto Picasso no es para tanto y para reírse un poco de los botiguers después de firmar los contratos, que es un modo como cualquier otro de rendirle pleitesía al señorito. Y oye, seguimos con las novelas, hasta que aprendamos. O no.
Igual es que eso es lo habitual en los cafés de artistas. Los hijos de la casta que tienen tiempo libre, pasta y jeta para dilapidar lo que tienen y lo que no tienen para pegarse la vida padre pintanto monadas, y a veces ni eso. Y si no se te ocurre, pues copias a Juan Gris, intertextualizas o sigues hilando como buenamente puedes, que luego el botiguer de los libritos ya lo termina de arreglar con una tapa bonita y con una entrevista en Antena 3. En lo de la Patri, claro, que tampoco da el tema para mucho más. Lo que tiene frecuentar los bares de los machacas, tranca de bocata y cortadito veloz. Ahora que estamos me he acordado de dos bares que había en el Metro. Porque antes, había gente que desayunaba en el Metro, camino de la zanja. Sitios de paso, sitios hermosos, cagfé ruido y el Dicen, que era una cosa del furbo, bocadillos de palmo, de salchichas y cosas contundentes. Y ni una chancla, por cierto.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Estornude educadamente

Ahora va y dice el Ministerio que para que no nos de la gripe esa de los Siete Males, que ni nos besuqueemos ni nos demos la mano.
Pues vaya, hombre.

A mi, eso moderno de encontrarse dos y darse dos besos siempre me ha parecido un poco extraño. Oiga, que podemos compartir amistad y hasta tabaco, pero babas, las justas. Que se encuentran siete y están tres horas para saludarse, quea ver quién enuentra mesa para cenar después de todo ese desmelene. Y para despedirse igual, que el taxista se forra con la chorrada de las despedidas.


Y tú consíguenos las vacunas, tío listo.

Y lo de darse la mano. Eso si, hombre. Pero claro, están los cerd
os y las cerdas, que estornudan mucho, con masa, como si dijéramos y luego se frotan la mano en el pantalón. ¿Apresto? ¿apresto verde? Venga, hombre. Marranos, que sois unos marranos. O los que vuelven del retrete sin lavarse las manos. Es por el peache. Es porque eres una guarra, guapa. Que lo mínimo que te pegan es la gripe.
Lo cual que el ministerio nos dice que ni nos besuqueemos ni choquemos los cinco. Mire, señora -que es que yo vi a una médica zumbadadel Colegio de Médicos de Madrid que decía eso- lo que haga con mis misasmas es cosa mía. Usted y sus sacacuartos preocúpense de lo de las vacunas y de tener a punto los servicios médicos, sin guardias esas de setentay dos horas, que a la pobre argentina que te mira la rodilla cuando te crujes la rodilla le has de pegar un grito ¡Oeoeoe! pr el fonendo para despertarla, porque se cae a trocicos. Como la rodilla, mismamente.
Pues eso, oiga, que se dejen de meter en nuestra vida, hombre ya, que son unos metomentodos y que se pongan a trabajar en lugar de a cargarnos todos los muertos. Y los que vienen por delante, que esto va a ser de miedo.

domingo, 26 de abril de 2009

El latón


Me pedía Atiza que dijese algo de lo de los vascos y vascas, menudo cúmulo de despropósitos y despropósitas. Ellos, no Atiza, digo.
Llego tarde, pero a tiempo, o sea bien, para dar puntada con hilo a lo penúltimo que se cocía. El diputadín de UPD (dejémonos de chorradas y prescindamos de esa Y que se da por añadidura) resulta que va a votar a favor de la investidura como presidente de Patxi. Si, ese, Patxi, el que se sentaba a pachas con Arnaldo no hace tanto tiempo. Vae victis. Esto, dice, por la gobernabilidad de los constitucionalistas y toda la monserga. Bueno.

Por imperativo ético y en defensa de la democracia, los argumentos de la jefa de Gorka Merino. Ella,o sea, cuando era consejera de Comercio, cuando no quería poner la bandera española ni en pintura y cuando intentó empapelar a Mingote por aquel chiste del "ven y cuéntalo". Otro día lo busco y lo pego, vale.

El diputadín de UPD (es fácil acostumbrarse a no usar la Y) no votó en favor del nombramiento como presidenta de la cámara autonómica vasca de esa chica cuyo nombre nadie sabe y que ha cometido varios pecados de lesa humanidad: ser del Opus Dei, de la pseudoderecha y estar maciza.
Dicen las malas lenguas que lo que pasa es que es más lista que el hambre y que lo que tiene se lo ha ganado a pulso, pero ese currículum es muy malo, al menos en España, con perdón. Mejor entrar por cuota y sin estudios. Y encima no se reune con los chicos de la gasolina. Jolines. El diputadín de UPD (listo, ya nadie echa de menos la Y de marras) argumentó, para no apoyar la investidura de la buenorra, derechoide y opusina, que no contaron con ellos. Nada arguyó sobre si era adecuada, capacitada y solvente para ocupar ese puesto. Es que no nos han dejado eter baza, bacita, a los de UPD, o sea, que su sardina se quedó sin ascuas.
Bueno, el latón, que salta a la vista a la que se forta un poco demasiado la lámpara del genio conseguidor. Y estos son el aire nuevo y la regeneración. Pues vamos aviados.