Ay, ay, cómo tengo el garito, que le van a salir telarañas.Bueno, pues a ver si lo adecento un poco y le cambio las pilas.
Hala, a por la escoba.
Se supone que si no tienes un sitio por aquí, no eres nadie. Una vez superada la fiebre de los dominios, cualquiera tiene su rincon el forma de güeploc. Menuda tontada, pero ya que estamos, algo haremos, ¿no?
Vale, estamos de cháchara, damos tres paseos, les enseño curiosidades y terminamos cerca de la Fundación Tàpies. Hace años, les cuento, en las cartas al director de La Vanguardia, que es lo más cateto que uno puede echarse a la cara, se formó una buena porque a alguien le dio por escribir que había un pájaro gigante que sobrevolaba de noche la ciudad. Si, en plan Batman en loquileto. Meses estuvieron cruzándose cartas a propósito del asunto, yo lo he visto en la Barceloneta, pues yo en Tres Torres, es un helicóptero, es mi vecino el jipi bullanguero, y así. Cuando cogieron la antigua editorial Muntaner y Simón la reapañaron y la transformaron en Fundación, Tàpies montó una cosa en el tejado que algún vacilón tituló como el nido del misterioso pajarraco.
Son estos señores de aquí, que por una pastita le han puesto el "Se vende" a esta bonita pieza de mi poco admirado Picasso. Mira que he echado yo pestes del tío, pero es que la he visto y me he quedado boquiabierto.
Es de Emil Nolde, un viejo amigo que me regaló una historia, más o menos..



Leo que con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud que se va a liar en Madrid se hará una exposición sobre la imagen de Cristo en el arte. Y una de las maravillas que podrá disfrutarse, como obra invitada en el Museo del Prado, será El Santo Entierro de Caravaggio.
Escuchado en lo de Carlos Herrera, que ya anda de vacaciones -cuando lo escribí, hace ya casi medio año, jolín con el congelador-, donde hablan sobre las colas. Una chica habla de las del autobús de Madrid, que nadie respeta, como casi la de todos los autobuses de España y una que si, la de la Iglesia de la Santa Cruz, o algo así, los miércoles, para ver a San Judas, de gran tradición popular y que, según la señora merece la pena hacer. Dice un contertulio "pero San Judas (sic) no era malo?" y contesta el otro "o, que se refiere al buen ladrón". Olé Carlos, nivelón el de tus colaboradores. La oyente como puede, aclara, San Judas Tadeo, y la presentadora recuerda que se trata de un santo muy milagroso.


