A mi me gustan las onomatopeyas en los textos escritos. Le dan color a los diálogos.
Decía arf por la vacación conclusa, pero quejarse es vicio, así que nada, una tanqueray y alegría, joer, que esto no es nada.
Venga.
Vale.
Se supone que si no tienes un sitio por aquí, no eres nadie. Una vez superada la fiebre de los dominios, cualquiera tiene su rincon el forma de güeploc. Menuda tontada, pero ya que estamos, algo haremos, ¿no?
2 comentarios:
Estooo, ¿y qué relación hay entre tu vuelta de vacaciones y las onomatopeyas?
Ya sé. Que en el trabajo llevabas encima de la cabeza un globo con rayos, bombas y culebras de esas que pinta Ibáñez.
Y quejarse es un deporte nacional, querido.
Jeje, Dulci, no llames al mal tiempo, que la tormenta se (te) avecina.
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