Teddi, te aviso, para que no me revientes la puerta, que cuanto te pones, eres cazurro, cazurro.
Que como no encuentro aquí el disco, que como lo encuentro a trozos, me estoy apañando lo que puedo y que cuando lo tenga, estaré más contento que unas castañuelas.

Me siento algo Frnkenstein, doctor, digo, no cabezón; mucho más, mucho, que Long John Silver. Resistencia, resistencia. Y buena música par acompañar, oye.
Y cuando esté, hasta lo presto. Y sin cobrar, ojo.
2 comentarios:
Ya. ¿Y cuando lo prestes habrá que devolvértelo? je, je, je,
Jejeje... y tributando a la Cantina de los Bucaneros, Dulci.
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