
Y uno entonces piensa en Caravaggio, en aquél Ecce Homo, su última obra, que nos enseñó de estranjis un fraile jovencísimo en Venecia, y en aquella Procesión del Silencio en la Mezquita Catedral de Córdoba.
Jo, la piel de gallina.
Se supone que si no tienes un sitio por aquí, no eres nadie. Una vez superada la fiebre de los dominios, cualquiera tiene su rincon el forma de güeploc. Menuda tontada, pero ya que estamos, algo haremos, ¿no?
4 comentarios:
La exposición promete. El cuadro de Caravaggio, me vas a perdonar. No me gusta.
Bueno, bueno, es que ver un cuadro así de estrangis, crea un momento de emoción mucho mayor que si lo ves públicamente y para todos.
A mí el cuadro sí me gusta. El único detalle que me desagrada un poco es la figura del fondo, que debe de ser San Juan. Siempre se le representa "apanfilado" ante la escena del momento, y yo me le imagino echando una mano a los dos viejos. Vamos, por lógica. Para apoyar a la Virgen ya estaban las otras mujeres.
ENTRADA NUEVA YA,
ENTRADA NUEVA YA,
ENTRADA NUEVA YA,
ENTRADA NUEVA YA,
ENTRADA NUEVA YA,
Buejno, te perdono, Dulci, pero que no vuelva a pasar.
Juajua, Altea, cualquier mangoneo de estranjis tiene su interés, porque, a quien más quien menos, llevamos un italiano dentro!!! Estoy con tu lógica, muy bien.
Dulci, no me agobies, que me duermo!!!
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