Dice la HermanadelPianista que en Benedicto XVI ve a un abuelo. Un abuelete majo, tan majo que casi es como de dibujo animado. A mi me fascina su serena inteligencia. A mi, en la discusión, me gusta el argumento duro, la imagen fuerte, el castañazo, o sea. Y me encanta del Papa que es pausado y efectivo en su argumentario. Y lo bien que se explica, siendo el teólogo más brillante desde vaya usted a saber cuánto.
Uno de sus rasgos más notables del Papa es su tierno humor. A mi, lo del tricornio me ha parecido una se sus mejores imágenes. Y la de la tormenta en la JMJ de Madrid. Atrás, ni para tomar impulso.
En su anuncio en latín de la renuncia (he oído que algún cardenal alucinaba porque no le entendía, ay, al Logse ha llegado hasta a la Curia) ha dado una clase de catequesis, un minitratato teológico de aúpa. Nos ha dicho que ha orado y ha reflexionado sobre lo que tenía que hacer. Ha puesto en en la balanza la libertad y la responsabilidad. Ha obrado y ahora rinde cuentas ante su rebaño.
Yo es que sigo alucinando.
Como he dicho en Fenmadrid, lo que me sabe mal es que la misa en la que por sin podremos llamarle santo a San Juan Pablo II no la presidirá él, su amigo. Jo, es que vaya par, un alemán y un polaco. Hay que dar gracias por la suerte que tenemos.
lunes, 11 de febrero de 2013
lunes, 4 de febrero de 2013
El triste café
Hace unos días vi en la calle, en una esquina soleada, mañana fría
convaleciente de la gripe gris ay, por fin sale el sol, al vagabundo aquel que me recuerda a Roger Hogdson. Hace mucho que no le veía. No
me daba tiempo a invitarle ni a un triste café, porque iba yo
cargado y apresurado, peste de la vida moderna.Ahora ya no deambulo por su barrio, pero sigo pensando en él.
En la radio, en Discópolis echan una serie sobre rock sinfónico y progresivo, por pasión del locutor y aclamación de los oyentes. Propone a ver qué pone, si Mars Volta, que son actuales, raros y fascinantes o si Supertramp, buenos, comerciales y un poco antiguos. Hace lo normal, poner los dos. Roger Hogdson, el de verdad dejó el grupo no por las desavenencias habituales de las estrellas del rock, sino porque a su chaval le iba mal en el cole y decidió tomarse una pausa en el rock para enderezar al bigardo. Mars Volta son alucinantes.
Otro día me paro y le endoso un bocata que no se lo salta un torero.
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Si se me ocurriese apuntar estas cosas
domingo, 6 de enero de 2013
La Monarquía
Está la güep, entre lo navideño y el tedio, un poco aletargada. Así que no me voy a complicar la vida, que es tarde, hay sueño y ya veo los camellos por las esquinas.
Esta tarde noche en la Cabalgata me he inflado a gritar "Viva el Rey" a la que veía a un tío con barba o a un negro de color negro. La peña, que estaba por lo de los caramelos y por insultar a los mozos de escuadra, no pillaba la ironía, claro está.
Enfrente, el bobo que había colgado la bandera secesionista, fijo que ni se enteraba.
Esta tarde noche en la Cabalgata me he inflado a gritar "Viva el Rey" a la que veía a un tío con barba o a un negro de color negro. La peña, que estaba por lo de los caramelos y por insultar a los mozos de escuadra, no pillaba la ironía, claro está.
Enfrente, el bobo que había colgado la bandera secesionista, fijo que ni se enteraba.
lunes, 24 de diciembre de 2012
Feliz Navidad
domingo, 16 de diciembre de 2012
El de la trompeta ha vuelto
Llevaba una semanas sin oírle y me daba que alguien le habría echado al fondo del minilago para que se lo zampasen las carpas o los mobidics esos colorados que hay por ahí. O el musgo, que se lía una de verdura submarina que ahí tiene que haber una central nuclear o algo.
Y resulta que escucho el tubutú. Para mi que intentaba tocar la canción aquella de Bonnie and Clyde, que era una peli de malos que te ponía triste y que uno nunca terminaba de aclararse si Faye Danaway era Boni o Claid. Suena raro, como perdiendo fuelle, como si le hubiesen perforado un pulmón de un mal tiro enrevesado. O con un punzón, en plan venganza entre apostadores de carreras de caballos. Luego está, en plan macarra, el Boni de Barricada, que me parece que yo conocía una prima suya. O de otro, ay no se. Lo cual que es normal que me figure al trompetista en el fondo del lago. Minilago.
Ey, ts,ts, oigo mientras paso raudo y velos a la MamádelPianista, que me ha visto pasar como una exhalación, como cuando Induráin dobló en la misma contrarreloj al gitano Chiapucci primero y al elegante Bugno después, que un poco más y se caen de lado, los pobres del susto. Uy, hola MamádelPianista. Los dos vamos justillos, pero llegamos. ¿Has oído al de la trompeta? Si. Menos mal, o sea que no son imaginaciones mías. Qué mal toca, ¿no? Pues si. Pero tiene voluntad. Eso si.
Pues vale.
Cojo este bonito dibujo de aquí, que conste
De vuelta tocaba algo que parecía Barras y Estrellas. Pero eso si que han sido imaginaciones mías.
viernes, 30 de noviembre de 2012
Al vuelo
Pues yo, le dice la una a la otra, en cuanto termine, me voy a dormir...
¿A que hora era?
A las once y media es el de mates, el último. Ya te digo, me vuelvo a casa y me meto a dormir hasta las siete. Me levanto, me ducho, me depilo las piernas y le digo al Xavi que venga a buscarme.
Bueno, pues nada, suerte con las mates y con la siesta maratoniana. Y Xavi bien también, supongo.
domingo, 4 de noviembre de 2012
Desafinado matutino
Acababa de escribir, tanto tiempo después, una entrada en la guep. No sé a qué le he dado, pero como todo es tan sencillo desde que los burros de boguer decidieron hacernos las cosas sencillas que se complican más y más, al pegarle la foto me ha desaparecido el texto que, ciertamente, no era gran cosa, pero que da rabia.
La cosa iba de un trompetista desafinado, muy desafinado que llevo oyendo desde hace dos semanas en el parque, a horas relativamente intempestivas, al menos para darle a la trompeta. O, en su caso, a la matraca. porque desafina la tira, el tío. Especulaba yo, y ahí residía la gracia, si es que la tuvo, en que igual era asmático y por eso parecía que tocaba las Mañanitas -lo que le confiere una pizca de gamberreo canallón y borrachuzo- con mala pata, muy mala pata.
Al pasar, he mirado y he creído distibuir a un tipo largo, flaco, soplando con esfuerzo y poco tino la trompeta, voluntarioso y fracasado, como la vida misma. Y me decía, para terminar, que, jolines, ahora cada vez que pase por allí, afinare mi oído para escuchar al lóbrego trompetista asmático de la triste figura.
Y ya está.
La cosa iba de un trompetista desafinado, muy desafinado que llevo oyendo desde hace dos semanas en el parque, a horas relativamente intempestivas, al menos para darle a la trompeta. O, en su caso, a la matraca. porque desafina la tira, el tío. Especulaba yo, y ahí residía la gracia, si es que la tuvo, en que igual era asmático y por eso parecía que tocaba las Mañanitas -lo que le confiere una pizca de gamberreo canallón y borrachuzo- con mala pata, muy mala pata.
Al pasar, he mirado y he creído distibuir a un tipo largo, flaco, soplando con esfuerzo y poco tino la trompeta, voluntarioso y fracasado, como la vida misma. Y me decía, para terminar, que, jolines, ahora cada vez que pase por allí, afinare mi oído para escuchar al lóbrego trompetista asmático de la triste figura.
Y ya está.
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