Leo, asombrado, que existe un himno del mediador de seguros. La
verdad es que no se muy bien qué es un mediador de seguros aunque,
francamente me importa poco, muy poco. Ojo, con todo el respeto, que
seguro que no se lo que me pierdo, pero la vida es así y el tiempo,
ay, está limitado, y mucho, por la circunstancia. Vaya usted a saber
lo que sería ahora de Armstrong, Lance, de haber mediado un mediador
en su medianía. Me temo que al otro Armstrong, Neil, el mediador
ahora, pues más bien poca cosa podrá hacerle, pero todo es poco para
ganarse una buena intercesión, que el sitio entre las nubes también
es un sudor ganárselo, cono que tenemos por aquí abajo, que ruina,
ay.
Lo cual que vamos al intríngulis. Afinen los asuntos y a por ello.
Con un par de pólizas bien puestas. Y que sea lo que Dios quiera.
Venga, todo a entonar, como estos señores tan elegantes que han escondido tan mal la botella de vino, ay, qué guasa tienen encima los tíos.
HIMNO DEL MEDIADOR
Primera parte
Somos los Mediadores,
un gremio muy especial
porque estamos en el centro
buscando la imparcialidad.
Convenciendo y asesorando
el cliente ganará
y seguro que al final
con nosotros se quedará.
Segunda parte
Nosotros asesoramos
y buscamos lo mejor.
Por nuestra independencia,
cercanía y rigor,
el cliente notará
que el esfuerzo es superior.
A cualquier enteradillo
nuestro análisis, el mejor.
Tercera parte
Nuestra meta va a ser
innovar y asesorar.
Mejorando a los bancos
a las cajas y demás.
Juntos y con ilusión
conseguiremos estar
a la cima como siempre
del sector asegurador.