lunes, 9 de febrero de 2009

Zero en Alexanderplatz

Esto fue en el cogollito del Berlín rojo, con los ecos de Franco, en Berlin Est, Alezanderplatz, aufbidersen, y habá nieve, pero no, porque era verano, poero me la imaginé, cerca de lo que queda de la iglesia aquella que resisitió, hecha trocitos, a los bombardeos del Ejército Rojo cuando entró a sangre y fuego en la capital del Tercer Reich. Ay de los vencidos, si.

Frente a la maltrecha iglesia hay un templo protestante, creo, que parece, desde dentro, una nave espacial. Las celosías como con cuadraditos de cristales de colores. Deja entrar muchísima luz, pero tamizada en color, ya digo, aunque el templo permanezca casi a oscuras. Hay un Cristo enorme y mucha, mucha gente, en silencio. Bueno, al menos cuando estuvimos. Claro, todo es invita al recogimiento, por tarugo que sea uno. Invitaba al recogimiento, al reencuentro, jolines, que somos seis y peleados, como tontos, pero a la hora de la verdad, estamos siempre juntos, que es que hay veces que parecemos idiotas, joer, y no nos lo decimos. Bueno, eso, o sea, hermoso.
Lo cual que íbamos por allí, caminando por aqule lío de aceras, carriles bus, ciclistas, peatones y turistas, vendedores de medallitas falsas y buscadopres de ayuntamientos rojos, pero por el ladrillo, no nos confundamos. Y una nena, una fraulein o como se diga, que nos extiende el brazo y nos da unas botellas. La HermanadelPianista, la MamádelPianista y yo mismo, que no entendemos, pero agarramos el frasco. ¿Y eso? Es como una botella de cocacola pero que se llama zero con zeta. Lleva una etiqueta negra muy bien diseñada y un logotipo sencillo y bonito. Lo simple, ya se sabe. Leemos la etiqueta y por si acaso le preguntamos a la fraulein si es sugar free o qué. Ya, ya, no sugar, ya, danke, danke, dice sonriente. Pues vale. Otra cosa no tendrán, pero es que estos doches son más majos que las pesetas.


Zero es nombre de avión japonés y de disco
-vaya cuatro perlas, ahora que uno les ve con perspectiva- post-rock, por así decirlo . Suena bien, si. Estos tíos saben mucho

O sea, como una light, pero con otro nombre.
Como la MamádelPianista no puede tomar azúcar, pues andamos con ojo, a ver si no. Y bueno, o de la cafeían, pero Mira, ya que el Pisuerga pasa por donde tiene que pasar y tengo sed, le doy unos tragos y a vivir. Oye, pues sabe a cocacola, buena y tal. Y muy bien. Y sigue el paseo vespertino por allí, camino del Checkpoint Charlie, que queda cerquita del hotel. Oye, lo grande que es y que es complicado perderse.
Sander me contó cuando cruzó el muro cuando aún había Berliner Mauer, una vez que iba a ver una especie de obra de teatro en un local social, una especie de garito ocupado, con guardias cacheando y preguntándoles por separado por si no iban a lo que iban, los muy jipis.
, mucho.Me lo imagino entre nervioso y chistoso y los otros con la metralleta contemplando que lo de la decadencia de la burguesía su aquel debía de tener, visto lo visto.
Y luego he ido aficionándome a la zero. Bueno, muy de cocacola no soy, esa es la vedad, pero me gusta, moderadamente, como a todo el mundo, poco más o menos. Así que si se tercia, me tomo una sin azucarín, que hay que cuidar el tipito. ¿Zero? Pues zero, buen hombre, lo que usted diga.
Y mira, con el tema me he acordado de la Alexanderplatz que no es mal sitio para dejar ir a las musarañas en esta tonta mañana laboral. A ver.

6 comentarios:

N dijo...

Ya sé que casi no te comento los posts y que estoy medio desaparecida. Pero éste en concreto se merece una aportación, porque sabes dónde he estado este fin de semana?? En berlín!! jajajajaja.

Me ha encantado y la gente, ahí tienes razón, son muy majos y civilizados! No como nosotros que siempre estamos montando follón y destrozándolo todo...

Por cierto, a mi no me gusta la cocacola...

Dulcinea dijo...

Mmm, Berlín. Pues justo anoche dieron en Canal Historia un reportaje interesantísimo sobre los atentados a Hitler. Y salía el Berlín de entonces y el de ahora.

Tienes razón, los berlineses son un encanto, majos y acogedores. Buena gente.

Mi teclado se suma a tu opinión acerca de la cocacola zero ;)

El futuro bloguero dijo...

Zero es para CocaCola, un intento de llegar con el no sugar a los varones, que rechazaban el cocacola light, y el anterior intento, el Tab, por asociarlo al público femenino.

Berlin, un sitio interesante y apetecible siempre.

Como los Smashing...

Marta dijo...

Mola Berlín pero la cocacolazero... pos quéquieresquetediga. Que no tanto. O casi nada. La cerveza alemana, eso sí. Y me encantó la Alexanderplatz y las avenidas,los parques y el casco antiguo. Todo tan bonito y tan cuidado...

Y casi en cada esquina, alguien vendiendo trocitos de muro... Si los hubiéramos juntado todos, supongo que el resultado habría sido más largo que la muralla china.

Marta

Néstor Aparicio dijo...

Pues nada, me las iba a dar de listo diciendo "ey, Zero, como los Smashing" y resulta que FutBlog va y se me adelanta.
Pues eso, Zero.

Nodisparenalpianista dijo...

Eo N, hablas poco pero cuando lo haces... ¿Mucho frío? Jo, Berlín es una pasada, si, y ya se tú eres más de estrellas... Anda, va, a ver si das más señales de vida, maja!!! O tengo que ropmner el ordenador para que me hables???

Juajua, tu teclado gluglú, Dulci!!! Vigila no te de calambre Si, los libros de fotos del Berlín antiguo. Qué lástima, si.

Juar, el Tab era cutre cutr, FutBlo. Oye, tú que también eres cocinillas: ¿has hecho alguna receta con cocacola? A mi me pica la curiosidad... Igual sabe a perros pero oye, el primero que se comió una gamba tmbién fue un valiente, a ver si no.

Hombre, si, MArta, no jorobemos: entre una birra y la cocacloa, vale, pero oye, yo tampoco les noto tanto la direferncia... joer... estas cervezas me están dejando para el arrastre!!!

Néstor, ponte las antiparras!!! N les has visto en la foto? Y luego se meten con las Nancys Rubis... Juventud!!!