lunes, 24 de diciembre de 2012

Feliz Navidad

Para desentrañar el misterio de los globos, leed aquí, o mirad aquí. O incluso aquí, pese al carota de Marcos J. (¿de jeta?, que pilla la foto pero no pone el enlace, joé qué morro, chato.)
Y con música, aquí, como siempre.
Por ejemplo, o sea.

domingo, 16 de diciembre de 2012

El de la trompeta ha vuelto



Llevaba una semanas sin oírle y me daba que alguien le habría echado al fondo del minilago para que se lo zampasen las carpas o los mobidics esos colorados que hay por ahí. O el musgo, que se lía una de verdura submarina que ahí tiene que haber una central nuclear o algo.
Y resulta que escucho el tubutú. Para mi que intentaba tocar la canción aquella de Bonnie and Clyde, que era una peli de malos que te ponía triste y que uno nunca terminaba de aclararse si Faye Danaway era Boni o Claid. Suena raro, como perdiendo fuelle, como si le hubiesen perforado un pulmón de un mal tiro enrevesado. O con un punzón, en plan venganza entre apostadores de carreras de caballos. Luego está, en plan macarra, el Boni de Barricada, que me parece que yo conocía una prima suya. O de otro, ay no se.  Lo cual que es normal que me figure al trompetista en el fondo del lago. Minilago.
Ey, ts,ts, oigo mientras paso raudo y velos a la MamádelPianista, que me ha visto pasar como una exhalación, como cuando Induráin dobló en la misma contrarreloj al gitano Chiapucci primero y al elegante Bugno después, que un poco más y se caen de lado, los pobres del susto. Uy, hola MamádelPianista. Los dos vamos justillos, pero llegamos. ¿Has oído al de la trompeta? Si. Menos mal, o sea que no son imaginaciones mías. Qué mal toca, ¿no? Pues si. Pero tiene voluntad. Eso si. 
Pues vale.


Cojo este bonito dibujo de aquí, que conste

De vuelta tocaba algo que parecía Barras y Estrellas. Pero eso si que han sido imaginaciones mías.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Al vuelo




Pues yo, le dice la una a la otra, en cuanto termine, me voy a dormir...
¿A que hora era?
A las once y media es el de mates, el último. Ya te digo, me vuelvo a casa y me meto a dormir hasta las siete. Me levanto, me ducho, me depilo las piernas y le digo al Xavi que venga a buscarme.

Bueno, pues nada, suerte con las mates y con la siesta maratoniana. Y Xavi bien también, supongo.


domingo, 4 de noviembre de 2012

Desafinado matutino

Acababa de escribir, tanto tiempo después, una entrada en la guep. No sé a qué le he dado, pero como todo es tan sencillo desde que los burros de boguer decidieron hacernos las cosas sencillas que se complican más y más, al pegarle la foto me ha desaparecido el texto que, ciertamente, no era gran cosa, pero que da rabia.
La cosa iba de un trompetista desafinado, muy desafinado que llevo oyendo desde hace dos semanas en el parque, a horas relativamente intempestivas, al menos para darle a la trompeta. O, en su caso, a la matraca. porque desafina la tira, el tío. Especulaba yo, y ahí residía la gracia, si es que la tuvo, en que igual era asmático y por eso parecía que tocaba las Mañanitas -lo que le confiere una pizca de gamberreo canallón y borrachuzo- con mala pata, muy mala pata.
Al pasar, he mirado y he creído distibuir a un tipo largo, flaco, soplando con esfuerzo y poco tino la trompeta, voluntarioso y fracasado, como la vida misma. Y me decía, para terminar, que, jolines, ahora cada vez que pase por allí, afinare mi oído para escuchar al lóbrego trompetista asmático de la triste figura.
Y ya está.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Una de premios

El Ayuntamiento de Madrid entrega hoy -por ayer- unos premios por la promoción turística de la ciudad a los tres grandes museos de la ciudad, El Prado, La Thyssen y el Sofidú, que es como Umbral le llamaba al CARS, o sea, el Reina Sofía. También, y ahí está la sustancia, hay un premio para Lhrady, que es como la tierra prometida con caldo para los umbralianos. Luego está Arguelles, pero eso es la aventura. Y Pitita Ridruejo, que hace mucho que no sale, y a mi me da susto pro si está pachucha o algo.
Hay gente que a la Thyssen le llama el Thyssen, como si no estuviese claro quién llevaba los calzones y quien llevaba las cervezas en aquella singular asociación. A mi me da que le llamo LA Thyssen por galería y no por museo. EL Reina Sofia por museo, claro. Que llamarle a un museo Centro de Arte es una pijada de tomo y lomo, mayormente afrancesada, lo cual que Umbral le llamase Sofidú, al estilo del Pompidú. El Pompidú es bello en lo antiguo, cursi en lo moderno e ignorante con altivez. Y a ver quién me lo niega. Lo mejor del Pompidú es la leyenda. Y los chistes. Se me ha inflamado el Pompidú de la caminata que me he pegado para llegar. Que es como lo de cuando al coñac le quisieron poner jeriñac, que suena como a retrete. Oiga por favor, me dice usted dónde está el jeriñac. Y todos nos entendemos.





 

Cojo esta curiosa nota de este sitio, que cuenta estupendamente bien la historia.

Lhardy es desconocido y así ha de seguir. Si acaso, uno mira por el cristal. Pero no más, lo mismo que no nos subiríamos a hombros de la Venus de Milo. Claro que así, mal negocio si lo más que hace uno es mirarle las longanizas y leerle el mito, y, como mucho, hacerle pelis Garci para sacar e refajo que se dejó la reina aquella sandunguera y cachondona en deshabillé o sin. Pues eso, el negocio con los mitómanos, los muertos de hambre y los raros. Para los exquisitos, la leyenda. Un día me propuse hacer algo de dandys y esnobs. Buen premio para Lhardy, si señor. Y para los otros, claro.

martes, 11 de septiembre de 2012

La trola como modo de vida

Echaban el domingo en la tele un reportaje de una persona que se hizo pasar por víctima del atentado contra las Torres Gemelas del 11S de hace once años. Pese a lo mal que insertaron la publicidad, fue un disfrute de reportaje por lo bien construido que estaba. En lugar de seguir la estructura periodística lógica  (impostora descubierta: le contamos las claves del engaño), se abordó desde una perspectiva cronológica: tras el atentado, algunas víctimas comienza a relacionarse para darse apoyo mutuo y entre ellas destaca una, cuya historia es especialmente dolorosa en lo físico -heridas terribles- y en lo anímico -presencia la muerte de varios de sus compañeros, pierde a su prometido con el que iba a casarse al mes siguiente, etc- lo que la convierte pronto en una estrella entre ellos.

Resulta que esta chica, persona vil y repugnante -no quiero engañar a nadie sobre lo que opino de esa miserable- es catalana, lo que me trae a la memoria un par de cosas. No se si allende el Ebro será muy conocido, pero en el condado catalán fue muy afamado un abuelete Cebolleta que iba por todas partes explicando sus horribles experiencias en el campo de concentración nazi de Mathausen. le hacían reportajes en la tele y él iba por las escuelas con sus carritos de diapositivas para explicar su peripecia. "Els catalans de Mathausen" contaban, confundiendo al personal, como si allí hubiese habido sólo judíos y catalanes. Luego este personaje contaba que fue soldado republicano, que al terminar la Guerra Civil se fue a Francia y en cuanto los nazis invadieron media Francia se puso a pegar tiros con los franceses. Le pillaron y al trullo. O sea que al campo de concentración fue por soldado enemigo no por catalán. Pero eso nos arruina el titular. Pues se cambia, jolines.




El País no estaba en vilo por miedo a los asesinos, qué cosas.

Resulta que un día, un tío no se, un españolazo, supongo, tiró del hilo y vio que el jubilata era un impostor tan golfo como la golfa de antes, que Mathausen ni en postales y que con el cuento de las conferencias y tal, iba tirando que la vida está muy mal. El ridículo fue apoteósico. Al fin y al cabo, la de las Torres Gemelas iba por libre con su asociación, pero es que al abuelete de Mathausen la oficialidad le tenía subido en el pedestal de los buenos patriotas, con los futbolistas argentinos a un lado y al complaciente Abad de Montserrat al otro, por decir algunos.

Lo otro es la confluencia de días. La murga del 11 de septiembre parecía que iba a quedar eclipsada por la calamidad del 11S, pero una vez más se demuestra que la mentira es más fuerte que la verdad cuando los malos la fomentan. Siendo que el personal se sigue creyendo que en el 11 de septiembre de 1714 Cataluña perdió una guerra de Independencia contra España, yo nombraría reina madre a la golfa del 11S y butifarra mayor del reino al abuelete de Mathausen. Y luego que nos dejen en paz mientras disfrutan de sus mentiras.

miércoles, 29 de agosto de 2012

El himno del mediador de seguros

Leo, asombrado, que existe un himno del mediador de seguros. La verdad es que no se muy bien qué es un mediador de seguros aunque, francamente me importa poco, muy poco. Ojo, con todo el respeto, que seguro que no se lo que me pierdo, pero la vida es así y el tiempo, ay, está limitado, y mucho, por la circunstancia. Vaya usted a saber lo que sería ahora de Armstrong, Lance, de haber mediado un mediador en su medianía. Me temo que al otro Armstrong, Neil, el mediador ahora, pues más bien poca cosa podrá hacerle, pero todo es poco para ganarse una buena intercesión, que el sitio entre las nubes también es un sudor ganárselo, cono que tenemos por aquí abajo, que ruina, ay.
Lo cual que vamos al intríngulis. Afinen los asuntos y a por ello. Con un par de pólizas bien puestas. Y que sea lo que Dios quiera.


Venga, todo a entonar, como estos señores tan elegantes que han escondido tan mal la botella de vino, ay, qué guasa tienen encima los tíos.

HIMNO DEL MEDIADOR

Primera parte

Somos los Mediadores,
un gremio muy especial
porque estamos en el centro
buscando la imparcialidad.
Convenciendo y asesorando
el cliente ganará
y seguro que al final
con nosotros se quedará.

Segunda parte

Nosotros asesoramos
y buscamos lo mejor.
Por nuestra independencia,
cercanía y rigor,
el cliente notará
que el esfuerzo es superior.
A cualquier enteradillo
nuestro análisis, el mejor.

Tercera parte

Nuestra meta va a ser
innovar y asesorar.
Mejorando a los bancos
a las cajas y demás.
Juntos y con ilusión
conseguiremos estar
a la cima como siempre
del sector asegurador.

domingo, 26 de agosto de 2012

La Luna menguante

Vaya, hombre.

Mal fin de semana para los lunáticos. 

or un lado Neil, el primero en pisar la Luna va y se muere de una cosa del corazón o así. A mi este astronauta me caía -me cae, pobre- fenomenal. Los astronautas, en general son gente maja. Bueo, no es que conozca uno a muchos, a ver, pero Gagarin, el pobre, estrellado -cruel ironía- probando un reactor, Aldrin o el otro, el que se tuvo que quedar en el módulo con la cafetera en marcha, a escasos dos metros de pisar la Luna, y John Glenn, que es un dandi, que me parece que hasta Umbral le escribió algo.
A mi me da que los astronautas son los últimos héroes, los últimos aventureros, los intrépidos, tal. Como Colón, peor ahora. En la prensa llaman héroe al negro ese que corre tanto y que es un chuletapiscinas que manda callar al personal cuando llega a meta. Yo es que estoy allí, me levanto, le mando a donde los pepinos y me largo, menudo idiota. Veloz, pero tonto perdido.


Y está lo de Lance. Otro que hasta anteayer era un héroe, pero del que ahora todos echan pestes. Mira, si has ganado siete Tures es que eres muy bueno. Pero claro, hay que darle leña. Llevamos dos años con el filete tóxico de Contador y ¿ahora hay que llevar a Lance a la hoguera? Me acuerdo del pobre Pantani. No, no. Y del día aquel que se les mató Casartelli, el del Motorola, que se dejó la vida de una castaña bajndo un puerto. Al día siguiente, el pelotón paró un poco y dejó que sus compañeros entrasen juntos en meta unos metros por delante. Los golfos de la organización les sancionaron por la componenda, siempre sensibles al dolor ajeno. No se si fue al día siguiente o por ahí, un jovencito del equipo le echó casta y ganas y ganó en la meta con todas las de la ley, homenaje al amigo recién caído y patada en los dientes a Leblanc y a lo de L'Equipe, los mismos desgarramantas que acusaron a Induráin, que despanzurraron el Festina, lo que quedaba de la Once y tal. Yo es que al Tur tampoco iría, y que les vayan dando por la Turandot.
Luego Lance tuvo los cánceres, se salvó milagrosamente, volvió, venció, vimos a sus preciosos chavalitos y a su guapísima mujer, tal y tal.

Bueno, pues lo dicho. Que mal, o sea.

domingo, 5 de agosto de 2012

El gafe soy yo

En la tele ha comenzado un partido de balonmano de chicas, España Noruega. La cosa no va bien. cinco minutillos y ya se han puesto dos a cero. El locutor dice que el problema es que no nos acercamos. Meten otro o dos, no se, y en una jugada de ataque pitan uno de esos penaltis raros a favor de las nuestras. Las españolas, digo. Zas, lo lanza y le da en todo el brazo a la portea. Voy a la cocina a beber algo. De vuelta oigo que por fin han marcado las españolas, pero en cuanto me siento, las noruegas vuelven a sus agobiantes ataques.


Al rato, después de un refrescante capítulo de Doctor en Alaska, pongo el partido y resulta que ganan las españolas 16 a 20. Persón, 17, acaban de marcar las noruehgas. las españolas vuelven a perrder la posesión. Apago la tele y escribo.


Ayer vi los diez últimos minutos del baloncesto. Perdón, Gasoles.

viernes, 3 de agosto de 2012

Cansancio olímpico

Esto de las olimpiadas es cansadísimo. Todas las mañanas escuchando la previsión de la radio, a ver si empezamos a ganas las veinticuatro medallas o no, oye, que se nos echa el tiempo encima y sólo llevamos dos chapas, me parece, u a de esa que tiene la cara cuadrada y para mi que es un poco neuras, que la oías cuando perdió la primera carrera en remojo y el otro día después de quedar segunda o tercera o no se qué y pe parece muy rara. Ayer, me parece, se olvidó el bañador. No se, no es normal, me parece, irte a la piscina a nadar, que es lo tuyo, y dejarte la herramienta, o sea. Aunque, claro, yo me he metido en la ducha con gafas. Y, verbigracia, en la piscina con gafas, vale. Pero no vivo de eso, quiero decir.


De esto de las olimpiadas he visto poco, pero hay una cosa que me ha conmovido. El segundo día, o así, andaban en lo de las bicis. Ganó uno que está a punto de jubilarse, con lo que la cosa ya suena rara, pero en fin. Los españoles entre muy mal y fatal. Han cogido la escapada buena, decían en la retransmisión, Jo, si, qué bien, Lo malo es que había otros veintidós en la escapada buena, pero en fin. En las teles habría que entrar con zotal...
La cosa es que termina, llegan todos, tal contentos o no, según y van dando la entrada, por goteo, de los rezagados, un ecuatoriano con la boca abierta, un japonés medio dormido, uno de Papúa Nueva Guinea, tanto viaje para nada, anda que no había gente por allí. Y en estas que llega un suizo. Fabián Cancellara.
A ver, orden. Un tío que se llama Fabián Cancellara no pega como suizo. Que es decir suizo y me da ganas de desayunar otra vez. Que un suizo en bicicleta camino del banco, aún, pero no se. La cosa es que Cancellara es un fenómeno, pero, ay, se metió una órdiga de mucho cuidado, y entró en meta con un capazo de minutos de retraso y sangrando como un becerro por el codo y el antebrazo derecho, si mal no recuerdo. Lo normal, después de haberse escachado en las carreteruchas de Birminghamo por ahí, es subirse al coche del equipo, echarle agua oxigenada a las pupitas y al hotel a ponerse ciego de paracetamoles. Pero el bueno de Cancellara, todo pundonor, siguió dándole al pedal entre raspaduras y heridas, quemaduras y moratones como un campeón. Y llegamos al tuétano del asunto.

Me cae bien, pero a mi no me la cuela. Este tío no es suizo ni de las afueras. Claro que el Pepete ese nuestro del pinpón... En fin, que yo no estoy hecho para tanta modernidad

Al cruzar meta, se acerca un asistente del equipo, le coge y le da un abrazo en plan, ánimo chavalote. Cancellara que se le abraza y se arrebuja como un niño recién apedreado por los cafres de sus amigos, buscando el refugio de su mami. Y así se queda, encogido, entre los bracos del asistente, quieto, callado, pensando, se supone, lamentándose, claro. Cuentan que sus opciones estaba ne la prueba contrarreloj, que lo de hoy era secundario, pero que con la castaña que llevaba encima, era dudoso que pudiese competir.



Dos días después, Cancellara corre la contrarreloj hecho unos zorros, no consigue medalla pero su dignidad no tiene premio.


Como los del furbo, vamos.

jueves, 12 de julio de 2012

Los misterios sanfermineros

Insisten, en la retransmisión con lo de los mozos veteranos. Que lo normal sería decir o mozo o veteranos. Pero esto es así y ya está.
No paran de entrevistar a tíos que llevan cuarenta, treinta años corriendo. El Encierro se entiende, que cuando termina, paran, desayunan, se van a su casa, yo qué se hasta el día o el año siguiente. El mocerío y la veteranía pegan mal desde la lógica, pero el pensamiento navarro es así, burbujeante y chisposo cuando se pone.


El de la gorra sin gorra, que sería como siempre pero diferente.

El de la gorra es de Hellín, Albacete, pero se llama David Úbeda,como si fuese de Jaén, va con gorra como de chulapo y con un polo negro tipo Fred Perry, elegante a la par que sencillo, como para irse a Ascott según sales de pelotear en Wimbledon, aunque en realidad trabaja en una cosa de energías renovables en los Estados Unidos. Cuenta que trabaja en Estados Unidos, po r eso me lo se, pero que se ha reservado las vacaciones para ir a correr los encierros de Pamplona. En la entrevista que le han hecho cuenta que, tras tantos años de ver el encierro por la tele era muy emocionante estar en el estudio móvil de RTVE siendo entrevistado "por teléfono". Para más inri, yo creí que era de Ciudad Real, un tío complejo, sin lugar a dudas.