Menuda la que tiene liada. Me refiero a lo de los aretes. Aretes suena bonito. ¿Dónde me he dejado los aretes? También esclavas, que suena a pendientes de ultramar de cuando Cuba y tal, de tocados en el pelo de von vivant tipo lords Byrones de salón y mulatonas tremendas de aretes, esclavas, o sea, en las orejas claro. Los modernos se ponen grapas por todas partes. Además se duchan poco. Unos guarros.
Volvemos.
Los aretes olímpicos, que son cosas que les molan a los de las zapatillas deportivas, los tenis que le llaman por ahí, los de las teles y cuatro zumbados que persisten en comprar, por un Potosí, unas entradas para ver la cosa que por la tele se ve mejor, con repeticiones, cervezas en el frigo y anuncios para cuando las cervezas son historia, no se si me explico.
Pues están con lo del Tíbet, denunciando y tal que nada de olimpiada, que estos chinos son unos brutos.
Y yo no salgo de mi asombro. Porque los chinos son los mismos. Los mismos de antes, me refiero. O sea, los de la dictadura marxista pseudoleninista, democracia popular le llaman. Los mimso de la revolución cultural que terminó por ser comunismo salvaje más capitalismo salvaje. Los del hijo único, mayormente varón, porque las nenas cotizan mal. Los de las mafias que secuestran mujeres en la costa, lo de Shangai y así, para vender a los campesinos, muy hombretones pero bastante solos porque no hay nenas. La misma que encarcela a los obispos católicos y que se inventa una Iglesia Católica Nacional, para acallar a una de las pocas voces que los critica desde dentro. La misma del Tíbet, que fue invadido y sojuzgado hace la tira, bastante antes de que los pijoprogresrojoguays nos empezasen a dar la murga con la cosa. Porque a mi me parece campaña, sucia rastreta y miserable que ahora, todos los "concienciados" se llenen la boca de dalais lamas y demás y que callasen como piedras (por no decir lo otro), cuando el miserable gobierno chino le cobra a la familia la bala con la que descerraga los sesos a sus condenados a muerte. Bueno, eso si no tienen pactado el trasplante de córnea, que estos son así, lo aprovechan todo. Como en los restaurantes.
¿Arreglará algo que no se celebren los juegos olímpicos en ese país si nada cambia? Entonces, ¿no habría que hacer fuerza en alguna otra dirección?
De un gobierno que comercia, so pretexto de las adopciones, con las niñas que les sobra, sólo se puede esperar lo peor. De los cobardones que no han reaccionado hasta ahora, se desea que, con esa inyección de moral, espabilen y pidan justicia siempre, por todo y en todas partes. Y si no, que se callen y dejen de molestar, jolines.