Pero bueno, ¿os creíais que no iba a poner ni media línea sobre el acontecimiento ciclista de la semana, del mes, qué digo, desde hace la tira?
El Contador.
La luz nos la va a subir el caradura ese porque de alguna manera se han de agradecer los favores entre los golfantes. Eso si, tarifas sociales. O sea, que si tienes un frigo, pones la tele y te da por calentarte un poco de agua para hacerte una manzanilla -nada de leche, con una subida de casi un 28%, a ver quién s permite según qué lujo asiático- se te va la instalación a hacer puñetas porque para pillar la tarifilla esa de la señorita Pepis, o vives con un candil o lo llevas claro. Oscuro, hablamos de la luz. Pero no quería hacerme mala sangre con el progre multimillonario que nos sangra las costuras. Ay, qué gentuza.
Pero no, retomo el hilo.
Contador, Alberto. El de las bicis. No, joer, Armstrong, no. Ni Induráin. Ni Perico. Ni Anquetil. Uf, hay cada antiguo por aquí... Menudo tío Alberto. Portentoso, se zampó a todo el personal del Giro y esos, casi sin equipo a base de talento y pundonor. Y los jetas del Tour que tienen tanto morro que cualquiier día acaban de ministros de Industria, lo menos.
Pero como todo el mundo le destaca lo bueno, yo voy a salir por peteneras, como está mandado.
Porque ya tiene lo suyo lo de maglia. Que encima sea rosa de un rosa tan rosa o sea ya se sabe por dónde voy. Pero es que encima sigas la costumbre entre cursi y catetona del bel.lo Cipollini, que en castellano suena aproximadamente mal y que traducido,"el hermoso cebollino" casi que peor, de ponerte el culote del mismo color del mallot es feo, pero feo feo, no se si me explico.
Pero es que el tío aún tiene más delito. Hoy me han regalado un póster del susodicho, muy chulo, todo hay que decirlo, no se, para pegar en el frigo, ahora que igual lo he de desenchufar para que se enriquezca el de la luz y el señor ministro, pero menos, a riesgo de que me de un dolor de tripas si se me quedan los yogures chuchurríos. Total que me fijo y Contador va entero de rosa. Entero. Esto es, que lo que lleva en los pies, los patucos, como si dijéramos, tambien son rosas de ese rosa tan feo. Ya es extraño, un tío en paños menores, en bici y en patucos. De rosa y enseñando la piñata, por lo del esfuerzo. Alberto, pareces buen tío, eres un campeonazo y, si Dios quiere, nos vas a dar tardes de gloria, pero eres un hortera de cuidado y pantalón de campana. No se puede tener todo.
Alberto, concluyo, eres un hortera.
Pero los del Tur son peores.
Y sin contar a los ministros.


