Descubro un programa en la radio que se llama Cara B. Es un título muy sugerente, de cuando el vinilo, y dentro de él, de cuando los maxi singles. Los maxis se rellenaban, las caras B, con canciones de descarte, versiones en directo y cosas así. En mi opinión, Sting -si, me gusta Sting, ¿qué pasa?- ha sido el rey del descarte, dejándose colgadas de la brocha una muy buena selección musical en las caras B. En los cedés también hay cara B, pero estaba detrás de la canción en cuestión, radio edit, que le llamaban, que nunca he sabido qué era, porque a mi siempre me ha parecido igual a las versiones normales.

Eso, el domingo oigo, maloigo por las interferencias, que están dedicando el programa a Metallica. Ya me lo bajaré. Este programa lo echan en Esradio, la de Losantos, ayay, que ahora les ha dado el yuyu a cuatro. En fin. Ese programa, Cara B, es una hora de radio dedicada a un disco o un asunto musical. Un par de tíos tratan sobre la pieza y comentan un poco de todo. Esto es lo de la música, que a uno le gusta, pero lo que más le gusta es hablar de la propia música. O sea, rajar de si Eric Clapton quitándoles las novias a Harrison, ¿o era al revés?, A Waters pidiéndole que le hiciese los solos, en su condición de concuñado, Janis Joplin cuando le chorizaba las botellas de Jameson a Waters o si sería cierto lo de Emerson, Lake, Palmer y Hendrix.
Lo descuelgo y escucho. Es sobre el disco negro de Metallica. El de las baladas. Para mi gusto, no es el mejor, pero está de maravilla. Y tiene eso que les gusta a los metaleros, la transición desde el hard rock, pesado, muy pesado, la velocidad del rayo trash y la balada -para mi gusto- un algo excesiva. The Unforgiven es una maravilla disfrazada de tiempo lento que presagia una tormenta terrible, que es lo que más me gusta. Luego han perpetrado dos partes más y es que hay para darles de tortas. La decadencia, como si dijéramos.
Los dos que hablan, más un invitado, se medio pelean, porque hay un metálico y el otro es más de Guns 'n' Roses, con lo que andan a la greña de modo muy divertido. Merece la pena. Y citan algo para troncharse: las tres canciones que pergueñan los aprendices de guitarrista. Es una lista corta, tres, ya digo, pero tan acertadam,ente divertida. Una, Starway to heaven, dos, Wish you were here y tres, Nothing else matters. Y, claro, me troncho.
PD: En la sala noble una música ad hoc, como si dijéramos.





