lunes, 18 de febrero de 2008

La espiral del crimen

Fue comenzar el otro día y precipitarme sin remisión. Que, salvando las distancias, ya me veía yo como James Cagney o algún actor segundón, de aquellos que hacían de boxeador segundón, que por un mal paso en las carreras, o mejor dicho, mal paso en las apuestas, porque el que corría mal sin duda era el caballo en cuestión, Jolly Joker -porque los caballos aquellos siempre se llamaban o Jolly o Joker, a ver si no-, se animaban a amañar un combatillo de segundones contra Joe"pedazo de carne" Taylor o contra Ernie "quebrantahuesos", ya sabéis de lo que estoy hablando. Porque la cosa es que al final, el aprendiz de brujo siempre terminaba besando la lona. La lona de sudor, pisadas, restos de golpes, tiqués rotos, rubias fatales que desvían la mirada cuando el protector dental sale volando y fracaso, quilos de fracaso macerados en güisqui de garrafón y en perfume de derrota. Y luego en un mugriento callejón, con un matarife descerrajándole cuatro tiros en la barriga. Film Noir.


Cojo el otro día el tranvía. Voy leyendo, tal. A la vuelta, en el tranvía, hago una pirula inintencionada: marco un billete ya validado, pero de verdad que fue sin querer, que llevaba dos y creo que cogí el otro. Pipip, hace un pipip diferente del pipip bueno, pero como no termino de estar acostumbrado del todo, no se si seguro del todo es el pipip que toca o el que no toca, así que paso de todo y que le den morcilla al alcalde.






Otra cosa sería que cogiese el 28 y que me encantase entre los chirridos, la sesquinas que parece que nos van a seccionar el vagón y que esqueivamos de milagro, la señora del bigote, el señor de calcetines blancos, la ejecutiva de Donna Karan y con bigote, un alemán y una alemana que para mi que viven allí dentro, y el chavalerío bullanguero y ruidosín. Sólo por un viaje camino a la Alfama vale la pena pagar billete. Pero también me colaba.


Adoro los tranvías.

12 comentarios:

Belén dijo...

Que tramposo oye... no pagas el tranvía ohhhh

Como se entere Rouco :P jajjajajaa

besicosssss

Néstor Aparicio dijo...

Madre, madre, madre... Has comenzado una espiral de violencia social que no sé dónde va a terminar. Lo siguiente será largarte sin pagar el café. Lo veo.

Dulcinea dijo...

Estimado patas del crimen:

Los profesionales del cuele no se molestan en marcar billete acabado. Saltan la canceladora y listo. Y a veces en los propios morros del segurata.

En tu periplo ¿te acompañaba Néstor, o la pelirroja? ¿O te esperaban con el motor en marcha en la marquesina de la parada del tranvia?

María dijo...

A mi también me encantan los tranvías. Es una de las cosas que me dan envidia de Barcelona o de Roma, los tranvías. Tienen su encanto... incluso aunque Gaudí muriera como murió...

Me gustan los tranvías... y solarse... cosas peores se han visto!! ;) además si pagas siempre, por colarte una vez no pasa nada!!

María dijo...

ey!!! ¿¿moderas comentarios?? y eso?

Ángel dijo...

joer, todas las señoras tenían bigote???

Nodisparenalpianista dijo...

Jo, Belén, es que saltarse lo del tranvía es demasiad tentador... Supongo que si Rouco se enterase me dirís "poer hombre...". Pero qería qie me pillase un Yusuf de esos y que me dejase sin manos... Siempre besos!!!

Néstor, un día cuento mi historia con un "sinpa" involuntario. Aunque yo qué se, cualquier día de estos...

A esto le llamo, querida Dulci, el fino arte del disimueo, De Niro, Pacino y yo, menuda tripleta!!!

Bueno, María, el de Barcelona es un poco chipichango y el de Roma demasiado moderno, aunque como llega al trastévere, pues es un disfrute. Me quedo con los de Lisboa!!!

Ya ves, María, inmoderadeces y aquí me tienes, intentando mantener limpio el garito.

Ángel, dichosos los ojos!!! Oye, unos mostachos de soldados de Pancho Villa. Un amor, educadísimas, agradables, tranquilas, morenazas, estupendas. Pero con mostacho.

G dijo...

Primero "mangui" y ahora un "sinpa"... y mañana??

manuel-tuccitano dijo...

joer¡¡¡ pianista..tan mal llevas la cuesta de enebrero??? y pensaba que era yo el que lo llevaba achuchao...un saludo

manuel-tuccitano dijo...

uff¡¡¡ a que viene la censura?? algún julandrón cobarde??? y mira que esto te puede dejar en el anonimato...saludos otra vez...

Nodisparenalpianista dijo...

Uy, mañana, G, como coja el loquileto...

Qué va, Tucci, si es que es peor aún. lo mío es vicio, porque yo, la verdad, tengo pasta por un tubo, que parezco un torero.

Querido Tucci, ya sabes el repelús que me da a mi la cenura. Lo que no soporto es la mala educación y las faltas de respeto. Como esta es mi casa y vosotros mis invitados, procuro tenerla lo más pulcra posible para que estéis siempre a gusto en ella. Y viva la divergencia, que es muy entretenida.

a tiza y papel dijo...

ay como me haga yo un garito...que me pongo un salón "de pega", vaya sino!. Y El piano, de playmobil, por éstas!
Y de tranvías...ése del Trastervere que no sale de ahí y que desentumece hasta el último músculo.
Y si es por color...el rojo de los lisboetas.