viernes, 15 de febrero de 2008

Soy un mangui

Y ahora sólo pido piedad, y que Néstor me eche un capote, porque como me pillen, la hemos liado.


Esto fue ayer, que iba a por dos pijadas al Mercadona y me metieron un sablazo de campeonato. Que esa es otra, pero no nos desviemos, que lo mío no fue por ansia de hacerme el Robinjud, sino por mi habitual inclinación cinematográfica por los bajos fondos. Pero oye, que también hay que contarlo. Que por doce botellas de leche semidesnatada de litro y medio me clavaron casi dos mil pelas. Que la cosa va bien dice el de la ídem, pero, ya digo, por cuatro chorradas me dejé un riñón y, como decía el inconmensurable Tip, la yema del otro.


O sea, dos cosas del Sanex, champuses de ricitos de oro, que la melena hay que trabajársela, el Denenes -no, no es Nenuco, es Denenes, aún hay clases- por si se me termina la ginebra, y pasta de dientes para dejar en el trabajo. Mira que chula, pues cogeré de clorofila. Tres chorradas más y allá que voy. Y en plan Espidi Gonsales, que desembarco ante la cajera de Omaha, le coloco allí todo el material, hola nena, hola majo, y salgo disparado a dejar el carro y que me devuelva el duro. Y cuando estoy a punto de aparcar le veo allí, medio agazapado. Porque, llegamos al meollo, en realidad el culpable fue él.


Señor juez, señoronga, como se diga, tú, el del mazo, que fue él, que saltó desde la cinta esa negra que la mitad de días no va, que me parece que iba con un botón, pero que también me parece que hay unas que les dan con el pie como si fuese la bici estática, o sea , señoronga que me dan los nervios en la barriga, Néstor por ahí vamoss mal, ¿no? que se me echó al cesto, ayayay, que se me van los pulsos, o sea.

O sea, miro el carro al dejarlo mientras saco el duro y veo que está allí, solo, al borde del estallido en llanto de menta el botecico de pasta de dientes. Y a ver que hago yo. Porque ya he tenido que ir corriendo a coger una botella para que la nena pudiese pasar el código de barras sin descuajeringarme la caja y tampoco me apetece seguir confraternizando con la tropa. Asi que, ni corto ni perezoso, señorona, en un arrebato tan complicado de detener como si fuese Tom Waits delante de un Jack Daniels, me he echado el frasco al bolsillo de la chupacuero y a vivir.



Tiene toda la pinta de haber comenzado como yo, mangando dentífricos. Y su amigo el del bigotín, chorizando cremas depilatorias, que dicen que son un portento, pero como aquí uno es de abigarrada melena, pues no sabe. Sólo de referencias.

Y, claro, ahora se me agazapan los remordimientos en la boca del estómago a mano izquierda, como si dijéramos, y temo que se hundan los Mercadonas a causa de mi insensata acción. Y oye, Que tampoco es plan que Roig termine de pedigüeño por mi culpa. Y oye, tampco las embarazadotas que curran ahí, que son las mejor cuidadas de todas las empresas de la cosa, porque aunque estén las pobres como peonzas, con los tobillos como una tuberia de gasoducto, los tíos las contratan, les dan la mejor baja por maternidad que hay en los mercados, les mantienen puesto y cosas y se portan como campeones. Más de un progre de salón podría tomar ejemplo. Fatal, fatal ya digo, estamos.
Vuelvo a la caja, la nena me cobra ¿¿¿¿¡¡¡...!!!???, ministro joer, presi, el tema, que se os va la pelota, que un año así y me veo cazando palomas para comer, guardo las cuatro cosas en el carro y me vuelvo como un campeón temiendo que a última hora salga el francotitador del Mercadona y me dispare varios dardos paralizantes como al elefante ese del NaxionalYeografic de La 2 que todos vemos, pero que a nadie le suena. Así que salgo, con un aplomo digno de mejor empeño, pero enorme al fin, mirando a los lados por si acaso y con una extraña mezcla de sentimientos: el orgullo del trabajo bien hecho, por la compra, el remordimiento, por el latrocinio y un cierto pavoneo bobalicón porque he rebasado la línea de la ley que separa a los golfos de los buenos. Ya se sabe, el orgullo por lo simple es una idiotez, pero a ver quién no ha tenido un día tonto.

Pienso, pienso, pienso pero para el ganado, mejor cereales. Esto es un chiste malo, peor es que es viernes. Un día, pienso, sin chiste, dejo un eurico y poco más de propina. La cajera me mirará con cara de "este tío está tonto", pero yo me entenderé. Y me quedaré más contento que unas castañuelas. Y con los dientes impecables. Que era la cuestión.

20 comentarios:

Anónimo dijo...

Jajaja, vaya tela.

¡Vivan los remordimientos!

Lidia

Nodisparenalpianista dijo...

Jeje, no te rías, AnónimoLidia, que tú tienes pinta de haber sido el terror del Corteinglés, y más ahora, camuflada de gafapastosa!!!

El futuro bloguero dijo...

Y yo que te esperaba con la moto macarrona en marcha, preparados para huir...

No disparen al chorizo de aliento perfumado, no disparen al de la bici, no disparen que llevo chanclas...

jsvico dijo...

Cuando me dijiste que ibas a "ahorrar pasta" pensé que te referías a otra cosa...

Néstor Aparicio dijo...

El caso es que estuve esperando en comisaría toda la noche, por si acaso te detenían. "El chori de la pasta", será tu nombre en clave a partir de ahora.
En el ámbito moral no puedo decirte nada (porque todos tenemos muertos en el armario y toneladas de chuches gratuitas en los bolsillos infantiles), pero en el técnico sí. Veamos: tu mangue fue una chapuza, técnicamente hablando. Para empezar tienes que ir con la cara cubierta con una media (no sé mucho de eso, quizá Rocío te pueda asesorar: me parece que Woman Secret está de rebajas) y gritar mucho. Amenaza con algo realmente peligroso: no sé, con una butifarra caducada y con esos yogures con tropezones de fresas que siempre me pringan las corbatas a mitad de vida útil. Y recuerda, al huir, que no debes esperar a que las puertas se abran: tienes que atravesarlas como el tio ese del Caso Bourne y revolcarte por el suelo. Así, cuando te detengan, al menos nos echamos unas risas...
Espero que te haya sido de utilidad.

Néstor Aparicio dijo...

Jo, PIANISTA, cómo me he reido con tu aventura... Mil gracias.

Nodisparenalpianista dijo...

Juajuajua; FutBlo, es que la especialidad de mis huidas es el loquileto!!!! Hemos de perfeccionar el plan: porpongo que detengas a los perseguidores poniéndoles un bufet con tus mejores viandas. Se quedarán clavados!!!

Seguro que pensaste que nunca más iba a comer espaguetis, JSVico.

Néstor, a tu asesoría le veo lagunas. ¿Tal vez sobredosis de gominolas robadas? A Rocío me parecería fatal robarle las medias, hombre, que es colega. Lo de gritar, pues tampoco se, porque a mver, ¿en qué plan? ¿Tipo Tarzán? ¿Juliganesco? Porque insultante no mola: ladrón aún, pero sin perder las formas. Lo de la butifarra radioactiva da bastante mal rollo eso está bien. y lo de las puertas no hay ni que pensarlo, oye, que siempre hay una batería de abuelas recordándose mutuamente lo creciditos de los nietos, unos chuchos apestosos tensando las cuerdicas para que nos esmorremos al pasar, un tonto que cruza la bici en mitad y tres jipis que esperan al cuatro que está haciendo acopio para el botellón, que yo tardo en salir media hora lo menos.

Si, si muchoa risa, pero a ver si, cuando me metan en el talego, me traes bocadillos de choped con una lima dentro, Néstor, majete.

Marta dijo...

Verdaderamente, Pianista: tu atraco ha sido la mar de poco glamouroso. Así Néstor deja el turno de oficio antes de tiempo, de puro aburrimiento. Pero llevo casi media hora partida de la risa y por aquí, me miran con cara rara...

Anónimo dijo...

SIGO SIENDO DULCINEA. PESTE DE TECNOLOGIAS.

Eres un aficionado, darling.

¿Pero tú no eras el que iba a limpiar el Prado? Si por un dentífrico te dueles tanto, adiós a mis Meninas...

Ah, los yogures con tropezones de fresa... !me pirran!

Néstor ¿te asesora o te hunde en la miseria? No acabo de entender si está de tu parte o de la pasma.

DULCINEA

Dulcinea dijo...

a ver si ahora salgo, pardiez!

Nodisparenalpianista dijo...

Oye, oye, Marta, guapa sin faltar, que yo hasta para ir al súper bajo hecho un pincel. En todo caso algo torpón el atraco, lo reconozco. Peor ahora, con los sabios consejos de Néstor y haciendo justamente lo contrario podré comenzar mi nueva carrera como maestro del crimen. Perfectamente perfumadito, eso si. Recuérdame que un día te cobre las carcajadas!!

Dulci, sigues peleada con la maquinorra y tienes el rostro de meterte con mi torpeza. Habráse visto!!! Y para lo del prado, sin problemas, porque contaré con el factor loquileto, así que todo resuelto.

Dulci, criatura, qué desvelos los que nos contagias. A ver si paras quieta de una vez!!

Altea dijo...

¡¡Jo, macho, hoy te has superao!! Menos mal que se ha ido mi compañera y me puedo reír a gusto.
La próxima vez me pides la moto y el casco con cristal tintado para salir pitando por encima de los atascos callejeros. Y haciendo todo el ruido posible, claro.

Anónimo dijo...

Vaya con el día tonto! que si no funcionaba el código de barras de nosequé, que si le salen alas a los botecitos de pasta, que si el palique con los de la cola, que si la cajera embarazada con tobillos-tubería (uf, ahí me duele!), pero la pastita de clorofila...a la buchaca! (menos mal que no era con radicales libres al aroma de yoyoba y ácidos oligofrénicos!)
Y una arrastrando el apellido para que sus pupilos de la ONU, no entretengan al chino de la esquina mientras que los colegas le echen el guante a los bubalús y todo lo que les quepa en las partes de Salamanca, que les digo yo en plan fino...
Ay pinista! yo te tenía por un romático; en tu historia del día de ayer, siento que no hayan sido unos chocolatitos los que volaran a tu calesa para compartir con las bailarinas de tu salón...
Firmo porsi...
atizaypapel.

Anónimo dijo...

digo..."le echan el guante!"
A ver si ahora no me sale el "anónimo" de marras...hombre!

a tiza y papel dijo...

BINGOOOO!

Nodisparenalpianista dijo...

Oye, Altea, la próxima vez te vienes y conduces tú la moto. Para despistar, vamos disfrazados de pingüínos y así, si nos trinca, Néstor podrá alegar que estamos como chotos. Oye, y nos reíremos las tripas. Tu compi ha de ser una sosa si no compartes las risotas...

AtizaypapelAnónimamente, jamás les daría cocolatinas alas cupletistas, porque se empieza por ahí, le pillan el gusto y luego, cuando pierden la línea, el patrón del garito las despide calamitosamente. Y eso si que no. Los ácidos oligofrénicos me han dado casi tanto miedo como los ácidos oligopólicos, que siempre quieren dirigir (o digerir) el cotarro.

Guante pillado, si

Bueno, a la tercera va la vencida. Viva la hermanda de los cegatos (o torpes, no se seguro)

Zerepica_n dijo...

Eres un crack pianista! Un crack con los piños limpitos! Salu2

Nodisparenalpianista dijo...

Zerepica, tiempo sin vernos!!! Oye, un poco mangui, peor pulcro e impecable siempre, que jipis no somos!!!

G dijo...

¿¿Y tu me llamas mangui?? jaja

Nodisparenalpianista dijo...

Bueno, G, es que lo tuyo no lo salva ni Néstor en sus mejores tardes...