lunes, 4 de febrero de 2008

Soy infiel

Ya está. Así de sencillo, dicho queda y luego que nadie me diga que no cojo el toro por los cuernos. Es que oye, quince días sin reponer, pues te buscas la vida. Porque vale, el bodeguero muy majo y tal, pero ¿qué es eso de que no le reponen las Tanquerays?


Que si en el almacén no hay, que si se les están terminando hasta las Beefeaters, que si a ver la semana que viene. Y claro, la primera semana pues aún, resisto. Que tan blando no soy como para pasarme a la Bombay y que por unos días aguanto. Y el sábado voy. Oye, que no que siguen sin reponer.


Y claro, el bodeguero bailando va, y en la bodega se baila así,al ritmo alegre del chachachá, entre frijoles, papayas y al ritmo alegre, yo me quedo sin Tanqueray. No, no, no, muy malamente. Porque vale, si, apoyamos al pequeño comercio, al tendero de toda la vida frente a la presión de los chinosesos que no duermen y todo lo demás, pero es que ya estoy dos semanas a verlas venir, sin el agua de fuego del hombre blanco. Y eso tampoco.


Si el bodeguero me trae un pedazo de botella como esa, es que le compro ya para los restos. Y a la rubia borracha ya la facturaré para que se vaya a Soria o a Salamanca a estudiar la sangría y a los poetas muertos, que a las sueconas y las auténticas WASP eso les mola mogollón

Total, que me acerco al súper del Corte Inglés y la veo allí, a mano derecha como si dijéramos, nada más entrar. En dos minuticos, asunto resuelto y salgo con el frasco debajo del brazo, oye.


A lo que se ve, mi fidelidad resiste quince días. Pero es que una Tanqueray bien vale darle esquinazo al bodeguero. De todas formas, como me duran poco, a la vuelta de unos días, vuelvo a donde el bodeguero, disimulo un poco y le vuelvo a comprar a él. Como es hobre experimentado, sabrá comprender mi pequeña infidelidad.

Y tan amigos.

PD: Escribiendo esto, me acuerdo e Iñaki, de San Sebastián, de Fernando y del gran, enorme, extraordinario Nat King Cole, cómo no.

9 comentarios:

Belén dijo...

Que malos, que no hay tanqueray, pero que malos son...

hala hala, ya se pasó si?

besicossssss

Nodisparenalpianista dijo...

Jaja, si te gustase tanto como a mi me comprenderías, Belén!!!

Néstor Aparicio dijo...

Es malo se infiel, ni aún en pequeñas cosas como esas. No sé, PIANISTA, no sé... ¿Le has preguntado al bodeguero qué piensa?

María dijo...

que susto! jajajajajja.

Tendré que probarlo... a ver quien me invita a la proxima copa!

Dulcinea dijo...

Más que infiel, yo creo que eres práctico. Dí que si. A ver si espabila el bodeguero.

Anónimo dijo...

¿También eres infiel en otros aspectos? ¡Pura curiosidad!

Lidia

El futuro bloguero dijo...

Estoy contigo Pianista. En los Gintonics, tampoco hay discusión, ni debate, ni opinión que valga, si no es Tanqueray, no es Gintonic, será Yintonis, Tintonis, Gintonica, o cualquier otra cosa, pero el Gintonic, de Tanqueray.

De los otros temas, comentaré en tu futura entrada en blanco...

Un abrazo.

txispitas dijo...

Yo creo que el bodeguero se dará cuenta que le eres infiel. La próxima Tanqueray que le compres será de garrafón.¡¡Vigila!!

Nodisparenalpianista dijo...

Tranquila María. La próxima ronda la pago yo, pero no te asustes...

Bien vosto Dulci. El bodeguero, que con tanto chachachá está a por uvas, y nunca mejor dicho.

Bueno, AnónimoLidia, para los clásicos, la traición se paga con el fusilamiento, así es que a malas, que me pille borracho.

Sabias palabras, FutBlo. Me dejas en blanco, cual licor blanco.

Pues ahora que lo dices, Txispi, tendré que ir con ojo. Así que si veo doble, mejor que mejor.