martes, 13 de mayo de 2008

Dos colinas


Me encuentro en la prensa de hoy, o sea de ayer, pero eso es una referencia temporal sin mayor relevancia, con la foto que pego aquí. Se trata de una especie de síntesis de dos discos de los Floyd bastante conocidos pero no de los más relevantes: el del cerdo y el de la vaca, digamos.


Las chimeneas tienen un aire -un humo tal vez- que nos retrotraen a la Battersea Power Station, la factoría eléctrica abandonada en don de se hicieron las fotos del disco Animals. De éste se dijo que era una respuesta sinfónica al naciente punk de la época, cuando los Sex Pistols declaraban su odio hacia grupos antiguos, como Pink Floyd. ¿Alguien sabe qué fue de los Sex Pistols y su espiral de resurrecciones?
Animals está en un punto complejo de la discografía floydiana, tras el inconmensurable Wish you were here, para muchos su trabajo cumbre, y justo antes de The Wall, para muchos otros su trabajo cumbre también. En esa cordillera, el Animals pasa por ser como mucho una colina o incluso un valle digno del peor de los olvidos. No para este que suscribe, siempre defensor de uno de los grandes trabajos del grupo, que antes de ser grabado rodó por escenarios durante años y años. La parte musical, muy por encima de las letras pseudo-orwellianas de un Waters a medio camino aún de llegar al gran relato que supuso el -en mi modesta opinión- sobrevalorado The Wall. A estas alturas del Telediario, Animals sigue siendo el disco que más me cuesta quitar después de haberlo puesto. Es decir, que cuando arranca, no encuentro momento para hacer una pausa, por la intensidad que tiene. Otros son mejores, pero sus primeros treinta minutos son los más intensos.

El otro álbum es Atom hearth mother, una pieza larga con arreglos orquestales y que se tocó algunas veces con toda su pompa, sus tubas y toda la cosa en algún jardín de Londres. Gratuito, para todos, así a lo bestia. Qué tiempos. Además, en ese disco, hay una pieza experimental muy extraña y tres canciones más que pueden parecer de relleno, pero que, en otro ámbito, habrían sido reconocidas como perlas de cultivo. En tono casi acústico, en contraposición con la gran pieza -suite le llaman- que podría ser la piedra angular de esa cosa que llaman rock sinfónico, que suelo usar y que, habitualmente, soy incapaz de definir. Hay versiones no orquestales de Atom heart mother, entre ellas la del festival de Montreaux del 74 o por ahí, que muestra cómo reconvertían las partes orquestales para las ejecuciones en formato de banda roquera.

Se trata de una canción larga, por encima de los veinte minutos, con abundancia de sonidos y efectos pregrabados, lo que ilustra y da color a la melodía, coros y una mezcla muy equilibrada de música siinfónica y eléctrica. Al parecer fue esa la que interesó al coreógrafo Roland Petit a elaborar un ballet qie iba a ser representado con la interpretación del grupo en el mismo escenario. Fue un proyecto realizado sólo a medias, a partir de canciones ya escritas y sólo con un par de representaciones así, es decir Floyds y bailarines. Hace poco lo desenpolvaron y le metieron canciones posteriores, muy conocidas para sacarnos los cuartos a la famélica legión de aficionados, capaces de tragarnos casi cualquier cosa con el apellido Floyd.

Luego el pie de foto, lamentable como se puede comprobar, le devuelve a uno a la circunstancia, o sea, pero queda las ganas de repescar esos dos discos. A ver, que llevo dos directos en el emepetrés para ir abriendo el apetito. Ya os diré si me siguen gustando, pero será que si.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Que extraña fijación tienes con las vacas. Y también con los Floyd.

ME quedo con las vacas.

Lidia

Dulcinea dijo...

Si te explico cómo bailábamos la música de Pink Floyd... ni Roland Petit ni gaitas. Ser joven es lo que tiene. !qué tiempos aquellos!

Nodisparenalpianista dijo...

Ha escrito esto Luisa, pero me he liado conla moderación y me la he cargada a la pobre. Rectifico y repego lo dicho.

LUISA ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Dos colinas":

Bueno!!! llego a tu blog y sigo descubriendo cosas que no se. No se nada de la música y de las vacas que mencionas, pero intentaré instruirme.
Salu2.
Luisa.

Nodisparenalpianista dijo...

Eso es que no has probado bastante a los Floy, mi querida AnónimoLidia. De todos modos, es más sencillo fotografiar una vaca que un Floyd. Un día te paso un disco, que la vida sigue más allá del ceporro de Alejandro Sanz (por cierto ¿se ha retirado ya?).

Juajua, Dulci, ¿como un rebaño de vacas??

Luisa, bienvenida y disculpa la torpeza. Este Nodisparenalpianista falla más teclas de las que acierta. Te recomiendo que te pegues una bajada del Wish you were here, que es, además de un hermoso deseo, un gran disco.Y si te gusta, sigue probándolos. Vuelve pronto!!!

Néstor Aparicio dijo...

Muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuú.
[es que no sé qué decir]

Nodisparenalpianista dijo...

Juajua, Néstor. Oye, que tampoco es obligatorio, pero gracias. La misma recomendación que a Luisa, nuetsra recién llegada de hoy. Bájate el Wish you were here y disfrútalo, además pensando como a Teddy le rechinan los dientes.

manuel-tuccitano dijo...

que antiguo eres pianista....a mi los floid ...me suenan a colocón barato de masaje de afeitar...a mi los que si me molaban eran los supertramp...más modernillos...bueno era chufla..creo que los Pink F. fueron magistrales... los sex pistols?? el sid vicius no se descerrajó un tiro o se pegó un chute??? algo de eso pasó...creo que lo segundo... a mi esos me dan un poco de asquito...Saludos