viernes, 13 de febrero de 2009

Los cuadros y los detalles


Veo en la prensa, oigo en la radio que en Museo del Prado ha aplicado la tecnología de Google Maps, o Google Earth o Google Nosequé a algunos de sus cuadros para poder verlos en internet. La cuestión es que se pueden observar con un grado de detalle completamente nuevo. La cuestión es bastante simple: fotos muy de cerca a las que vas accediendo según te aproximas al detalle. ¿Era necesario que los pesados de Google les vendiesen la burra? Pues parece ser que si. Hace un tiempo, ya tanto, pegaba por aquí la leve, hermosa, naranja cicatriz en una pintura del siempre
admirado Sorolla. Era Raquel Meller, guapa a rabiar. La estampa se la hice al borde del trombo porque sin trípode hay que aguantar la respiración para asegurar el tiro. Ya sabéis, lo digital es imagen, no fotografía y con mi Canon, fiel y precisa, pero más bien tocho, hay que inventárselas como sea para suplir la falta de medios que proporcionan nuestros responsables museísticos. Bueno, eso, a ver.


Me he acordado de una cosa que, jovencísimos lectores, os sonará a chino. Cuando en España había una tele con dos canales existió un programa que se llamaba "Mirar un cuadro". Esra tan sencillo como brillante. Se proponía un cuadro de reconocido prestigio y se pedía al personal que apsaba por allí que hiciese algún comentario. Y ya está. Sencillo, decía.
Y tanto daba que el personal fuese erudito que aficionado, estudiante que turista, meditabundo, dicharachero, culto, popular, todos decían algo de interés y ofrecían sus opiniones aunque moderadamente. Y aquello era muy curioso, porque uno aprendía cosas de los cuadros y descubría aspectos que de otro modo habrían pasado inadvertidos. Se huía, como es normal de las habituales explicaciones de guías para japoneses y se resolvía con sobredosis de sentido común. Y aquello era jauja para el aficionado a las artes. Hoy no se podría, porque en la tele lo que mola es la teletienda o los concursicos esos de teléfonos sacacuartos con chavalitas de prominente busto, faltaría más. Porque entre el espectador común se ha atrincherado la idiocia y la pereza por saber, que aún me duelen las orejas cuando recuerdo a aquellos dos que, por la galería central del Prado se preguntaban quién era esa chica de las madalenas que salía tantas veces. ¿La bella Easo?
A vuelapluma también oí como un papá de mediana edad le explicabaa su chavalote las cosas de Goya y de Tiziano, lo de los grandes reyes y las vidas de los santos. Y el chavalote, con su carita de lado en el carrito, se movía nervioso y babeaba, en sentido estricto, porque la parálisis cerebral no paraliza ni la sensibilidad ni el sentido. Es más, la agudiza.

Y hala, ahora todos a ver Gran Hermano. O, como mucho, los cuadros en el Google.

12 comentarios:

Myriam dijo...

Yo he decidido redecorar la TV y ponerla un mantelito para que sirva de mesa supletoria... me tiene el tema hasta mas arriba del paracaídas :)

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

menos mal que nos queda google...la tele? yo me siento y me duermo...la caja tonta la veo poco..casi nada...

Nodisparenalpianista dijo...

Pero acuérdate de sacar de debajo a la pobre flamenca, Myriam!!!!

La caja atnta. Y oye, si va bien para echarse una cabezadita, que no falte, ManuelTucci!!!

Dulcinea dijo...

Pues sí. Me has traído a la memoria una escena que viví en la Fundación March. Un papá llevaba a su bebé (de unos ocho meses) en brazos y lo iba colocando frente a los cuadros. Me fijé que el niño pataleaba especialmente ante Kandisnky. Y en la sensibilidad de su padre.

Álvaro dijo...

Buenas... El hijo pródigo ha vuelto...
¿Puedo pasar?

Nodisparenalpianista dijo...

Pobre hijo, acabaría medio loco. Volvamos a los clásicos, Dulci!!!!

Myriam dijo...

Si eso volvamos a los clasicos es que a mi Kandisky me cuesta debe de ser que soy un pelin inculta pero me cuesta :)

Néstor Aparicio dijo...

Juer, iba a comentar no sé qué y ¡me encuentro con Álvaro-El Trenti-El caracol estratega!
Ya se te echaba de menos, leche.

Nodisparenalpianista dijo...

Álvaro, a fe mía que regresaste a paso de caracol!!!!
Joer, pero esta vez quedateeee!!!!!

Yo soy un modernillo y también me cuesta, Myriam.

Es Néstor, vale, pero... nos has dejado sin asunto.

El futuro bloguero dijo...

Saludos aquí también ALVARETE, y a todos...

Siempre me gustó aquel programa de mirar un cuadro PIANISTA. Sí señor.

Marta dijo...

¡Álvaroooo! ¿¡Dónde te escondes, tramposo!?

Marta

a tiza y papel dijo...

Quién es esa chica tan ideal, pianista? Qué buen gusto tienes, majo.