Aquello ocurrió en el Museo de Orsay, en la planta más alta, creo que la tercera, donde los postimpesionistas y tal, claro.
Había otras obras en aquella sala, pero la principal estaba en la pared del frente según se entraba. Se trataba de un autorretrato de Van Gogh, Vincent. Creo, ya digo, le daba a la memoria y me sonaba que hasta ese día no, que era la primera vez que le veía.
Y ahí estaba, frente a mi. Allí quieto. Allí. Allí. Mirándome.

Los japoneses iban fluyendo de cuadro en cuadro, los franceses pasando, porque a ver, qué interés tiene un holandés pudiendo ser francés, los de los otros sitios medio mirando ,algunos con mayor atención, otros leyendo el letrerito como para comprobar si era verdad ño que decía ¿Qué dice? Oil on canvas. ¿Qué qué?Autorretrato. ¿Pero de quién? Yenesepás. Bueno, y así en general, que ya se sabe como es a veces el personal.
Pero era él quien estaba allí, frente a mi. Quieto. Mirándome.
Y allí que me quedé. Sosteniéndole la mirada. Supongo que me emocioné. Era la primera vez que Van Gogh, Vincent, me miraba. Y la primera vez que le miraba yo a él. Y así estuvimos un rato, mirándonos fijamente.
No se, igual le hubiese dicho algo, pero a la hora de la verdad, me quedo como observador simplemente. Era tarde, tenía que seguir. Él se quedó allí, tal vez mirándonos cuando nos íbamos.
Van Gogh, Vincent.
Yo le sostuve la mirada unos minutos.
Tendríamos que afeitaros.
10 comentarios:
Bien este juego de miradas. Tenías que haber resistido a Vincent.
Lidia
¡Ah, pianista, qué recuerdos! Yo también vi mis primeros Van Goghs en el d'Orsay... Pese a que iba "preparado" (el amarillo irreproducible y demás tópicos), el impacto fue tremendo. En el museo de Amsterdam me lo pasé pipa (perdón por el chiste), pero nada como aquella primera impresión...
¡Qué envidia, Vincent! Me fascinan sus obras.
y no te diste cuenta que el taqullero de la entrada era, en realidad, él, Vincent??! ;)
por cierto, queé mirada más dura
hipnóticas ondulaciones inquietantes...
Bien tocado, Pianista. La obra de Van Gogh hace llorar de emoción. Lo he visto con mis propios ojos. Gente llorar frente al cuadro.
Yo no he visto ninguno de sus cuadros; sólo láminas y libros... Así que hoy me quedo con las miradas de tu texto -estupendo- y con lo que decías ayer en lo de J. pero sobre todo, con mucha envidia por no haber estado allá. Todavía (espero).
Caray pianista, ésto son palabras mayores ! ¿quién se salva de la mirada de Vincent? ¿quién soporta el peso? ¿quién mantiene el alma a flote ante tanta emoción? yo también recuerdo la mirada de Vincent, no en París si no en Amsterdam, fué hace poco. Lo deseaba hacía tantos años... tampoco se borrará jamás de mi memoria. Su mirada me cautivó con tal fuerza que como una posesa me puse a leer sus cartas a Théo. Descubrí su desnudez, su grito desgarrador ante el inmenso vacio. Por unos instantes yo también fui Vincent. Yo también fui Vincent. Por que él jamás se salvó... como diría Mario Benedetti: él jamás se quedó inmóvil al borde del camino, no congeló su júbilo, no amó con desgana, no salvó su alma, no se llenó de calma, no le reservó al mundo sólo un rincón tranquilo, no dejó caer los párpados pesados como juicios, no se quedó sin labios, no se durmió sin sueño, no se pensó sin sangre, no se juzgó sin tiempo...
Pianista, ahora me gustaría adjuntarte la bellísima canción de Don Mc Lean que le dedicó a Vincent pero no puedo descargarla, ¿la conoces? "Starry starry night", te la recomiendo. Especialmente si la escuchas mirando el cuadro del mismo título. Si puedes cuélgala en tu blog, se agradecerá.
Anoto la canción, pero no tengo ni idea de cómo colgarla. J (punto) échame un cable, aunque no sea de los Beatles.
Veo que lo de Vincent ha gustado. Reconforta saberse leído por gente que entiende las emociones que se pueden vivir delante de un cuadro.
Pianista,
por curiosidad. ¿La mirada que te sostuvo Van Gogh fué antes o después del episodio de Tintoretto?
A saber: le viste haciendo cola en el Museo del Prado para ver su propia expisición. Incluso nos colgaste una foto com prueba.
Me preocupas.
Por lo demás, la entrada de hoy...
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