martes, 29 de enero de 2008

Un brindis por Amilia

Amilia fue el bebé más pequeño del mundo.
Bueno, aclarémonos, que eso suena muy raro. Amilia nació prematura en Miami. Sólo con veintidós semanas. Veintidós es como se escribe 22, para los memos que se les hace un mundo escribir los numeritos con letritas, un mal muy extendido en la canallesca. Hoy tengo leña para todos, así que los sensibles mejor que se vayan sentando no les de un telele.



Estamos.



Amilia fue el bebé más prematuro que, documentación en mano, sobrevivió tras su salida del vientre materno. Al parecer, cuando nació medía sólo veinticinco centímetros (25, digo), o sea, poco más de uno por semana desde su concepción. Y ya ves, a base de cuidados, toneladas de cariño y simpatía, avances médico en positivo y esas cosas, esta criatura creció lozana y estupenda, sin secuelas ni nada. Oye, la alegría de su casa.



Ahora, el sin par ministro de la cosa, un vulgar matarife que quiere que le respeten como científico, o sea, ahora que vamos camino de los disfraces, un Mengele cobardón y de cuarta fila, propone a la peor basura de su partido que los niños asesinados en abortos con menos de veinticinco semanas (25, insisto) no sean tratados como "restos humanos" sino como basura convencional. El tío ese distingue poco, pero me explico su confusión: tanto verse en el espejo y tanto dorarle la píldora (por si hay niños no he escrito lo que me ha venido a la mente) al sátrapa de su jefe, ya no es capaz de distinguir la basura de las personas.






Alguno de los que no se aclaran con los números igual dicen "aivá, Amilia es como un boli". Pues no. No es como un boli. Es como yo, como mi primo el del loquileto, como Marino Lejarreta, como el que está leyendo esto. Lo que pasa es que es peque, ígúrate en comparación con un boli. Y antes, aún más peque, era lo mismo. O a ver quién llevana un día una Parker, una Montblanc, un bic y se le ha convertido en Claudia Sheaffer. Basta ya de tomarnos por imbéciles, joer. Un poco de respeto a la inteligencia y un poco de humanidad.

Bueno, a ver, si alguien me convence de que Amilia no es un ser humano, que lo intente. Si alguien defiende que es lícito matar a Amilia, que Dios tenga piedad de nosotros.

Pincho la foto de Amilia de este sitio. Por si alguien se atreve a saber más. A riesgo de ver cuán ruines somos.

24 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo de los números es, estilísticamente, discutible. Los tamaños no hace falta escribirlos en letras, ni la edad, ni a partir del trece o algo así...

Lo de los 25 cm (que no necesariamente veinticinco)y la basura es una aberración. No haré más comentarios.

Lidia.

Pd. Recuperada de los estragos dominicales.

J. dijo...

¿Qué puede esperarse de un gobierno de follapostes (no merece otro nombre la cuatrena) cuya vicepresidenta declara que "las mentiras del presidente son transparentes"?

Y yo que quería ser apolítico y no me dejan estos energúmenos...

El futuro bloguero dijo...

No entiendo que tiene que ver lo pequeña que es la niña Amilia con el aborto. No sé porqué relacionas una cosa con otra.

No tiene nada que ver. (para mi)

Altea dijo...

Superbueno, Pianista. Hoy no se puede añadir nada más.

Dulcinea dijo...

Suscribo todo lo que dices y añado.
El aborto es un asesinato, y quien lo comete un asesino. Y ya puestos, el ministro un nazi. Con todas las letras.

Visité el Campo de exterminio de Schausenhausen, en las proximidades de Berlín. Por eso, porque ví lo que les hacían a los diferentes, a los débiles, a los enfermos, llamo en voz alta nazi al ministro.

Y tiene que ver con el aborto, Futblog, porque seres humanos como Amilia, para el carnicero Bernat Soria no merecen ser tratados como tales, porque él, que pretende el Nobel, les considera basura.

Habrá quien me llame facha, intolerante y oyente de la Cope.
Nada me hará más feliz, si con eso me excluyen de su logia, de su secta, de su mierda (con perdón).

María dijo...

Qué mona amilia!. Es como aquella foto de la operación que le hacían a un bebé que aún no había nacido, que estaba dentro del útero de mamá y el enano le cogió la manita al doctor. Es impresionante. A mi este tema me da mucha pena, no me parece un tema con el que puedan jugar los distintos partidos, joe, que son personitas.

Sobre lo de la "basura" se me ocurren muchas cosas, pero como no quiero ofender a nadie, mejor me callo.

El futuro bloguero dijo...

No sé por qué crees que un bebé prematuro, sería enviado al exterminio.

El no los considera basura, ni restos fetales. Es un tema muy polémico sin duda, y más partiendo del tono insultante del pianista y el tuyo dulcinea, llamando nazi, mengele a un ministro que evidentemente no es de vuestro agrado.

Pero nunca ha dicho el ministro de matar a los bebés que pesen poco, aunque se lo pongais en la boca.

No entiendo, ni pretendo, entender vuestro razonamiento. El aborto es condenable, fuera de los supuestos despenalizados, pero no entiendo porqué lo mezclais con este caso.

Yo brindo también por Amilia. Mi sobrina nació con 400 gramos y gracias a los esfuerzos de médicos, familia y enfermeras, salió adelante y hoy tiene 6 años.

Y nadie pretendio abortarla.

De verdad que no veo relación. Pero es una mera opinión.

Belén dijo...

Brindo por Amalia, y me ***** en la **** madre del figura :)

Besos

E. G-Máiquez dijo...

Muy bien.

Anónimo dijo...

De acuerdo con el futuro bloguero.

No es necesario empezar a mezclar conceptos y volver al tema del aborto que en la mayoría de los casos no es NI POR CASUALIDAD un asesinato. Seamos sensatos.

Lidia.

Dulcinea dijo...

Si no es un asesinato, ¿Qué es entonces matar? Por que está vivo. Y es un ser humano. Y se le siega la vida.

Según la Real Academia.

asesinato: acción y efecto de asesinar

asesinar: matar a una persona con premeditación, alevosía.

asesino: que mata, homicida.

Mi sensatez me lleva a tener tolerancia para con los asesinatos y para con los asesinos de los no nacidos: seres humanos desde el instante mismo de su concpeción.

Mi sensatez me lleva a optar por la cultura de la Vida y repudiar siempre, en todos los casos, la cultura la Muerte.

Dulcinea dijo...

Yo no le he llamado Mengele, le he llamado nazi. Y es que, era y es, una práctica nazi eliminar al prójimo que no interesa, alegando cualquier excusa; porque -quiero creer- que motivo nunca puede haber para eliminar a nadie.

Atendiendo a sus palabras y hechos, este ministro participa de ideas nazis en estado puro. No le estoy insultando, se califica él solito con lo que dice y con lo que hace.

Dulcinea dijo...

Quería decir que tengo tolerancia CERO para con los asesinos.

El futuro bloguero dijo...

Pero cuando ha dicho el ministro que haya que matar a esta pobre niña, Dulcinea?

De verdad que no entiendo de donde sacais la información...

Dulcinea dijo...

Esta niña, y por lo que contabas tu sobrinita también, son criaturas que han nacido con poco peso.

De criaturas con más peso, de criaturas con enfermedades, de criaturas no deseadas por sus padres, este indeseable ha dicho de todo. Entre otras lindezas, que sus restos no merecen ser tratados como humanos, sino simplemente basura. Como la mondadura de una patata, o una lata de atún.

Cuando el estado intenta poner límites a la dignidad humana -que por cierto es inherente a la condición humana, y ya puede el estado trinar lo que quiera-, es que ha llegado el final.

Por eso le llamo nazi.

El futuro bloguero dijo...

En fin, no estoy de acuerdo contigo, tu razonamiento permitiría llamar nazi a cualquiera de los gobiernos de España que han mantenido la ley de despenalización del aborto, y han reformado otros aspectos del Codigo Penal.

No sé de otras Comunidades Autónomas, pero en la que yo vivo, se llamó Asesino, Terminator y otras lindezas a un señor, acusándole de 400 asesinatos, y hoy cuando todo ha quedado desmentido por todos los juzgados y tribunales hasta el mismo T.Supremo, el entonces acusador y Consejero de Sanidad, calla, mira a otro lado y sigue privatizando.

Es muy fuerte acusar falsamente a alguien de 400 asesinatos, más del doble que los muertos del atentado del 11-M, y quedarse tan Pancho.

Por cierto que el inocente señor fue denostado publicamente, además de perder su trabajo, y probablemnente su prestigio profesional pese que todos los informes confirmaban ya entonces su inocencia.

Ya sé que no tiene mucho que ver con el tema pero desde mi punto de vista que he señalado desde el principio, tampoco tiene nada que ver con el aborto, la utilización de la foto y el nombre de la pequeña Amilia.

Es parte de la campaña anti-aborto en que nos vemos envueltos todos últimamente en prensa, blogs, conversaciones y tertulias.

Y es un tema suficientemente interesante en sí mismo, como para no mezclarlo con el éxito personal y familiar que supone sacar adelante a un bebé prematuro y generalmente inviable, aunque mi Sarah y esta Amilia hayan tenido la suerte de salir adelante.

Un saludo a todos y todas.

alejops dijo...

Futblog, dices "El aborto es condenable, fuera de los supuestos despenalizados"
¿Y por qué en los despenalizados no? ¿Sólo porque ya no es ilegal, no es condenable?

El futuro bloguero dijo...

Alejops, hablaba en términos legales, no en términos morales...

Anónimo dijo...

Entenderéis que los supuestos legales son casos extremos.

¿Es un asesinato abortar en los primeros días a un ser concebido tras una violación?

¿Es una sesinato abortar aún a riesgo de perder la propia vida?

Lidia

Rocío Arana dijo...

Santa María, el médico que comenzó con esto de los abortos, ha llamado nazi en el Mundo a los abortistas actuales. No somos sólo nosotros. Lo de Amilia no es por su tamaño, es porque salió adelante con 22 semanas: en España es LEGAL abortar un niño antes de las 22 semanas, pero si luchando por su vida puede salir adelante, significa que las 22 semanas no son barrera para nada.
Lo que nace era un niño antes de nacer, una persona. Aunque su padre sea un violador, siempre se puede darlo en adopción y el aborto no borrará nunca el trauma de haber sido violada, es más, sumará otro trauma.
Apoyo a NDAP 100%, aunque no soy de insultos yo...

Néstor Aparicio dijo...

Bienvenida al mundo Amilia... Bienvenida. Ya tendrás tiempo de conocer como somos el resto de vecinos de este planeta. Y te espantarás.

Nodisparenalpianista dijo...

Os pido un poco de paciencia, porque le tema la merece, porque ha habido muchos comentarios y porque., hoy mucho más que otros días, es necesario detenerse a comentaros a todos. Por cierto, voy a añadir una pequeña enmienda para ilustrar un detalle mas sobre el caso. Lo coloco tras la entrada de hoy. Gracias a todos por debatir sobre este tema.


Creo que has estado muy bien, AnónimoLidia. Me permito pedirte que sigas, que des tu punto de vista, porque es importante que se hable de estas cosas con valentía. Sobre lo de los números, si, cierto es que hay consideraciones, pero me parece que en bastantes, lo que pasa es que los que han de escribir, por miedo a equivocarse y por pereza para consultar, escriben números y a vivir.

Por lo que te he leído, J (punto) eres un hombre político, ya que te preocupa lo de tu polis. Otra cosa es la partitocracia que nos toca padecer. Entiendo que te estremezca esa cuadrilla.

Me explico, FutBlo, porque si tiene que ver. Amilia fue una bebé prematura que nació tras sólo veintidós semanas de gestación. El ministro de Sanidad propone que cuando se liquide a un bebé de menos de veintiocho semanas en un aborto, el picadillo resultante se trate como residuo clínico y no como resto humano. Es decir, los abortos cometidos sobre bebés como Amilia y hasta seis semanas más que ella son para el ilustre científico, equiparables a una tirita. Perdón, una tirita usada. Me parece peligroso que estos tíos se reserven la libertad de decidir quién es humano y quien no.

Gracias Altea. Parece mentira que haya que contar según qué cosas.

Gracias Dulci. Estoy de acuerdo en todo contigo, hasta en que se te haya ido un poco la mano en cómo lo dices, fruto de una indignación muy parecida a la mía. No te reconvengo, porque también he sido yo contundente –pero no injusto- al expresarlo.

María, como la foto aquellas de los piececitos, más pequeños que la yema de un dedo, en las manos del médico. Otra tirita (usada) para B.Soria, parece. Entre Soria y tú, me quedo con tu criterio, María.

Fútbol, Soria si considera que los bebés asesinados en abortos son basura. Me autocito, aún sabiendo lo feo que es eso, es “un Mengele cobardón y de cuarta fila”, porque desde su puesto como ministro de Sanidad está más preocupado por ampliar el aborto y por abrir la puerta a la eutanasia que por procurar todo lo necesario para que todos los embarazos lleguen buen fin y por luchar por la vida, con cuidados paliativos, terapias adecuadas y todas las asistencias que hagan lo más llevadera la experiencia de la muerte. Pero eso es caro, claro. El aborto es condenable siempre. Hasta en la ley sigue siendo un crimen, pese a que se despenalice en algunos casos. Y yo también brindo por lo que cuentas de tu sobrina, todo un canto a la vida.

Me uno a tu brindis, Belén, por Amilia, por la sobrina del Fútbol y por la vida.

Gracias EGMáiquez. Aunque preferiría no tener que escribir de esas cosas, y mucho menos tener que explicarlas.

El aborto, AnónimoLidia, es un crimen siempre. Incluso en la reprobable ley española se considera como tal en todos los casos, si bien se despenaliza en tres supuestos. Apelar a la sensatez para justificar matar a alguien es una insensatez.

Más claro imposible, Dulci. El peligro de los diccionarios, que dicen las cosas como son. Yo lo veo sencillo: o estás por la vida o estás por la muerte. O vivir o matar. No hay medias tintas. Porque si las hay, ¿quién decide cuándo se vive y cuándo no? ¿Soria?

Las leyes eugenésicas alemanas iban en esa línea, como bien apuntas Dulci. La liquidación de los “sobrantes”. Y ahí cabía de todo. Al ser un sistema absolutamente inmoral, legislar es fácil: haces lo que te da la gana y ya vale. Judíos, rojelios, eslavos, sarasas, católicos, gitanos, gentuza.

FutBlo , creo que en mi entrada no digo nada que lleve a concluir lo que comentas. Bueno, como antes lo he aclarado, no me repito.

Dulci, lo explicas bien.

Futblo, has puesto el dedo en una de las llagas. La culpabilidad, por acció u omisión de los distintos gobiernos que o han promulgado el estatus legal actual (socialista), no se han atrevido no sólo a reformarla (popular), sino a ser estrictos en su aplicación (popular y socialista) o ahora insinúan que pretenden ampliarla (socialista) Esa es una de las grandes lacras de la llamada democracia española, el aborto: más de 101.000 asesinados el pasado año so pretexto de abortos. Como bien dices, mezclas churras con merinas. No estoy al tanto de los detalles sobre el tema que comentas. Lo que me parece curioso es que los abuelos tuviesen miedo de ir a verse de la gripe a según que hospital porque lo más probable es que saliesen con los pies por delante. Sobre tu insinuación de que esto es parte de una campaña antiaborto te aclaro que no. Que yo siempre he pensado esto mismo, que a mi nadie me patrocina, que mi voz es sólo mía, independientemente de quien me apoye y de quien no y de que mi opción es la vida. A mi los asesinos no me van. No pueden decir lo mismo los que comparten mesa y mantel con ellos.

Buena apreciación, Alejops.

Flojo argumento, FutBlo. A no ser que aceptes entonces que los términos legales pueden no ser morales. Es decir, que una ley puede ser inmoral. La base del nazismo –y al que no le guste, que no siga leyendo- fue dotar al pueblo alemán (no a las personas, sino al “pueblo”) de unos derechos especiales al margen absoluto de cualquier vinculación ética, mora y por supuesto religiosa. Ni siquiera con referencia sal derecho natural. Así, si el pueblo alemán tenía “voluntad” de crecer por encima de otras naciones, podía hacerlo. Así, el pueblo alemán a través de sus legisladores, podía decidir sobre quién merecía vivir y que vidas no merecían ser vividas. El paralelismo es tan evidente que hay que cerrar los ojos para no verlo.

Los supuestos legales, AnónimoLidia son un coladero para permitir el aborto libre, que, de facto ya funciona en España. Es un asesinato matar al niño concebido tras una violación (no llega al 1% entre los más de 101.000 casos). Es, salvando las distancias, como si uno me roba la cartera y te pego una bofetada. Es un asesinato abortar aún a riesgo de perder la propia vida (ese supuesto no llega al 5% de los 101.000 casos del año pasado). Matar es matar siempre. Si un día matar no es matar, retito lo dicho.

Rocío, si el ministro y sus secuaces no se comportasen como nazis, no habría usado esas palabras.

Pues también es verdad, Néstor. Amilia, con el tiempo, probablemente estará tan sobrecogida como yo (y algunos de vosotros, creo) con estas cosas.

El futuro bloguero dijo...

Oye, que yo no soy partidario de hacer picadillo a bebés de menos de 24 semanas, y mucho menos a que se tiren esos restos a la basura.

Solo separaba la noticia de un prematuro viable, de un tema como el del aborto, porque no me parece justo mezclarlo.

Los que hemos pasado por un dificil proceso hasta sacar adelante a un bebé asi, (Sarah está bien aunque necesita a veces de oxígeno pues sus pulmones son inmaduros) no queremos ver ese tema mezclado con el otro.

No es argumento.

No tiene nada que ver.

Yo no digo que mi argumento sea legal y no moral, sino que lo era en el momento de usar esa expresión de condenable, me refería a por un juez, no creo que los ciudadanos de a pie tengan que decidir en temas tan técnicos y complicados jurídicamente.

Brindo y brindo y brindo por todo ello, y por tu elegancia y savoir faire, aunque no comparto tu postura de "mengelizar" a nadie. Hay que tirar una frontera en algún punto.


El aborto siempre parte de una decisión de la madre, no de una decisión política. POR MUCHO que hubiera una ampliación de los supuestos, ninguna madre abortará si no quiere. Es algo de la esfera de su voluntad libre. No de mi opinión ni de la de los que sean más contrarios a la interrupción del embarazo, o a la criminalización de las mujeres que aborten.

Ya sé que a ti no te orquesta nadie, eres un pianista con su propia partitura, pero tu entrada y algunas otras coinciden en el tiempo con los conciertos orquestados que sí existen, y de ahí mi asociación de ideas.

De lo otro que yo comentaba, que no tienes datos, no te preocupes que no eres el único. Ahora, después de llamar exterminador a este Doctor, y de acabar prácticamente con su carrera y la de su equipo, ahora que han sido rectificados en todos los puntos por los juzgados, y en toda la opinión pública, la propia Presidenta de la Comunidad de Madrid, y pronto del Partido Popular, tampoco sabe de lo que estamos hablando y dice que se enterará.

Y finalmente, aclaro que todo esto también me sobrecoge. El aborto no será nunca un plato de gusto para quien aborta. Siempre se sobrecogerá. Siempre será duro.

Nodisparenalpianista dijo...

No, no, FutBlo, no te digo que seas partidario ni de una cosa ni de otra. No hay mezcla en mi entrada. He puesto una foto y el ejemplo de lo que según el aprendiz de Mengele Bernat Soria sería un residuo clínico si, previamente en lugar de nacer prematura, la hubiesen liquidado por aspiración, troceado, decapitado o, en suma, matado por los distintos procedimientos que se emplean para hacer abortos en España. No hay ninguna mezcla de temas, como parece que ha entendido el resto de comentaristas, creo. Sobre lo de la adecuación de que el personal decida en temas o no es un argumento harto peligroso. Imagínate que, como yo soy un ciudadano de a pie, el juez decide por mi. Así se comenzaron a esterilizar a los dementnes en la Alemania nazi, paraevitar que ensuciasen la raza. Era por su bien y, como eran más bien tontorrones, un buen juez decidía por ellos. Mira, no se, pero a mi me hace temer lo peor cuando el poder tiene e a la injerencia, a meterse donde no le llaman, a decidir qué es un buen ciudadabo y a meterme su doctrina en forma de asignatura chunga. Eso es vocación totalitaria: una sociedad uniforme, pensando uniforme. Y en caso de duda, que decidan los sabios de la tribu. Amante como soy de la libertad, me espeluzna dónde se puede llegar siguiendo el razonamiento de que “no creo que los ciudadanos de a pie tengan que decidir en temas tan técnicos y complicados jurídicamente”. Sobre las orquestaciones o no, falla el punto de partida. Que cada cual piense lo que le de la gana, si quiere, que lo defienda en común, en coro o como sea. Lo que no mola es que cuando son unos los que “orquestan” si vale, pero los otros no. Eso es trampa. Y más trampa aún el meter en un mismo saco a todo aquel que no sigue la directriz.
De los datos, me refiero a la cosa judicial. De todos modos, yo si que no entiendo a qué viene mezclar estos dos temas. Eso confunde el debate y no pega ni con cola.
Me pare curioso esto que comentas: “Y finalmente, aclaro que todo esto también me sobrecoge. El aborto no será nunca un plato de gusto para quien aborta. Siempre se sobrecogerá. Siempre será duro” Más que nada por el elevado porcentaje de mujeres que repiten dos y tres veces de ese “plato de mal gusto”. Por cierto, sabrás que el Ministerio que comanda Soria no contabiliza el estrés y los traumas post aborto en las mujeres que se lo han practicado. Me pregunto por qué será? Si ellas deciden sobre su cuerpo, por qué resulta que existe ese trauma post aborto y no hay trauma post apendicitis? Lo que está más claro que el agua es que el mal plato del aborto a quien menos gusta el al niño recién muerto. Así que mejor, lo ocultamos en un acumulado celular y nos pedimos otra ronda de cañas.