martes, 15 de abril de 2008

Aquella serie

Un tema recurrente con el que suelo dar la murga a propios y extraños -jaja, graciosillos, ademas de la güep, que es que tenéis unas ganas de broma que pa qué- es la serie misteriosa.


La serie misteriosa es una que echaban los viernes por la tarde, diría yo, aunque no me acuerdo, a la hora del café con leche y las galletas de la merienda, lo que os contaba la semana pasada, creo. Era una cosa así como fantástica pero tengo lagunas, ya digo. De eso hace ya un tiempo, porque a ver, en mi tierna infancia ya existía la tele, que tan carcamal no soy, ojo, peor era de la tele aquella cuando sólo había os y encima eran razonablemente buenas. Que tiene tela la paradoja capitalista: a menor oferta, mayor calidad, como si fuese el mejor sueño de un soviet de la campiña checoslovaca, y si emnbargo ahora, con una cierta saturación controlada y otorgada del espectro el producto es una castaña sin posibilidad de remisión. A ver qué día a algun gobernantillo o gobernantilla le da por echarse al monte y permitir que todo aquel que tenga pasta y ganas monte una tele, una radio o lo que le de la gana, con la única condición de cumplir con la Seguridad Social y el Código Penal. Ahora me he ido de la idea.





Ésta no era. Es Espacio 1999, una serie increíble. En el cole usábamos los transportadores, que era lo más parecido que había a las pistolas de los aventureros de esa serie. Ahora que me fijo, tenía pita de bicharraco esas naves...



Resulta que era una serie de jovencitos de todo pelaje y colorín, un negro, una sueca, un gordopilo, tomo muy multitodotal, ya digo, una cosa de ciencia ficción, unos adelantados a su tiempo, que parecen jipiosos de los de ahora. No se qué les pasaba, pero había una cueva, se metían y aparecían en una especie de nave espacial, o algo parecido. Y de allí intentaban volver a sus casas o algo parecido. Luego estaba el puente de mando de la nave que era un sitio tremendo, con manivelas, bombillas y cartón piedra, o sea, como la vida misma en el espacio. Luego uno que veía desde la cueva o desde no se dónde el cottage o como le llamen por esos lares -los británicos, no los marcianos- al chalé de Benalmádena o por ahí.


Hace unos días estuvimos hablando de esto una cuasi compañera de generación y yo y algo nos sonaba, aunqe no fuimos capaces de precisar ni medio dato con sentido. Todo era me suena, me suena, pero ni idea de algo seguro. Bueno, la cosa es que con la tontería echamos el rato y que con esa misma tontería, os he colocado la entrada de hoy. Si es que alguien ha llegado aquí. Si es así, recordad, ojito con meterse en las cuevas que tienen luces raras, que o son una nave espacial o una discotecha chunga. Y si a alguien le suena, que lo comparta. Lo de la nave espacial. O lo de la disco chunga.

13 comentarios:

enrique dijo...

Recuerdo esa serie y recuerdo que 1999 nos parecía lejanísimo...
Anda que no he jugado yo con esas naves...

Néstor Aparicio dijo...

Pues el caso es que no me suena de nada, de lo que deduzco que o soy muy joven o muy mayor.

Dulcinea dijo...

Pues en el Toboso nunca se vió nada semejante. ¿Seguro que no lo soñabas?

Marta dijo...

Mmmm... El Código Penal me suena de algo...
Y conozco el Halcón Milenario hasta las tripas. Pero de naves espaciales no sé mucho más... Y de discos chungas... estooo... tampoco.

Nodisparenalpianista dijo...

Enrique, ¿cuál d elas dos? Si, 1999 sonaba a ciencia ficción de la buena. Y ya ve, llegaron hasta nuestros amados Pink Floyd!!

Bueno, Néstor, no te pongas estupendo, que con la piratada internética yo me bajo Perdición y Perdidos, que aunque parecen lo mismo, oye, setenta añlos de diferencias o más.

Bueno, Dulci, es que al Toboso primero ha de llegar la elecrticidad, maja.

Marta, no me hagas hablar que tu leyenda te precede. La reina de los Bee Gees te llamaban, ¿no?

El futuro bloguero dijo...

Necesito más datos, yo por edad, estoy afín. Me suena, pero entre tus pistas (despistas) y las faltas de ortografía tradicionales en tu blog... no la reconozco (a la serie)

No será la de La fuga de Logan...

Nodisparenalpianista dijo...

A ver que las vamos a tener, FutBlo. Distingamos: una cosa es la tipografía, conocidísima enemiga mía, porque a mis pocas artes hay que añadir que escribo mayormente a oscuras, cosas de la clandestinidad y que tampoco quiero castigarme los tentáculos y quedarme sin pianadas.
No, no, la fuga de Logan no, esa era una de fistros en pijama que se comían entre ellos, qué mal rollo!!! Bueno, pues eso, oye, que hablaré de Astérix que ese si que me lo se.

txispitas dijo...

Me suena...¿Era de tv3?

Nodisparenalpianista dijo...

Diriá que no, Txispi... ¿has pensado mucho???

Dulcinea dijo...

Pianista, criatura, no provoques, majete. Que en el Toboso tenemos hasta espías que persiguen pianistas y letrados, les fotografian y los sacan luego en la Bulla. ;))

Y reconoce de una vez que te has inventado la serie para que la peña pique y revele su edad.

Juan Manuel dijo...

Qué grande esa serie! Con un Martin Landau jovencísimo. Por cierto, ¿Tú te acuerdas de una del espacio, pero de coña, que se llamaba "Quark, la escoba espacial"? Era una especie de parodia de Star Treck. Y luego también, mucho más posterior, una inglesa, "el enano rojo". Esa era para partirse.

Néstor Aparicio dijo...

¡El Halcón Milenario, dice Marta! Cuando era pequeño me regalaron la auténtica y genuina nave de Han Solo... Aún la tengo por casa... Esa y otra nave de Boba Fet (el entrañable cazarecompensas de Star Wars).
¡Qué recuerdos!

a tiza y papel dijo...

Ayy, ese "puente de mando"!Síii, de éso si que me acuerdo. Uf,poco más que esa pincelada suelta. Espera que también veo al negro y ¿una rubia de plateado? (o será la de ABBA)