jueves, 15 de marzo de 2007

Soy un carcamal


Si, lo reconozco. A veces las cosas vienen así y así hay que aceptarlas. La cuestón comienza hace tres días, con un dolor intenso en la espalda. En lugar de ir remitiendo, que era lo que yo esperaba, una mala postura, un tironcillo, un peso mal cogido, yo que se, que se pasaría en dos tardes de descanso. Pero de eso nada. Total, que al tercer día decido ir al médico. Claro, un problema de salud y al médico, si es que no aprendemos; qué sabrán ellos sobre nosotros mismos, pero ya veis, pesados, reiterativos, medio tontos.
Y allá que me voy. Y después de interrogarme, de retorcerme una pierna, de apretarme en los riñones, de estirarme los brazos, de hacerme doblar como una alfombra persa o una persiana de Persia o de cualquier otro sitio, me dice...
-Lumbalgia.
Los médicos ahora se adornan en la forma como si lo suyo fuese toreo de salón con agujas hipodérmicas. Pero se les ve el fonendo a la primera de cambio. La aspirina siempre será aspirina, por mucho que se saquen de la manga lo del acetil salicílico. Los genéricos son al medicamento lo que la grequeria al bando municipal: un entretenimiento hermoso, inútil y barato. Pero con lo otro te multan.
Pero se creen que así suena bonito. Lo que hay que oir. Lumbalgia es, en resumen, como decir ataque de lumbago, que casi suena a ataque de gota.
Y eso es como decir señor de la postguerra con rebeca de color marrón cachumbo y bufanda hasta ppara dormir, que vive en una pensión, que tiene cara de Saza y que roba los huevos a la señora cascarrabias que regenta la pensión para bebérselos por el agujerito hecho con el alfiler de la corbata porque pobres y humildes si, pero elegantes también. Que igual no era Saza y era López Vázquez, pero que al fin y al cabo, da lo mismo, porque el hambre sería parecida. De paseos por la Cuesta de Moyano, de señoritas de echarpe y de caballeros endomingados que llevan por dentro fajas para protegerse los riñones de los severos fríos otoñanes madrileños o de la primera primavera que tanta gripe mala suelen traer. Fajas contra los lumbagos.
Lo dicho, que soy un carcamal. Y ahora, con la pata chula, renqueando, al estilo de Lord Byron, sólo me falta el bastón con la empuñadura de plata y el mastín a los pies, aunque a mi lo que me gusta de verdad son las ligas de Madame Bovary.
Al menos hay que reconocer que la palabra es bonita. Hace unos meses, o semanas, no se, en un periodiquillo cutre, se les ocurrió hacer una lista de palabras hermosas. Y ganó madre, con amor en segundo lugar y paz o buen rollo o algo así después. Qué tíos más cursis, por favor. O sea que lo de madre es estupendo (hola mamá) y lo de amor, pues bueno, tiene buena fama, y sobre lo del la paz, pues tengamos la fiesta con ella, pero la verdad es que son palabras sosazas y cursilonas. Otra cosa fue lo que hizo uno en
su blog, mucho más hermoso y ocurrente. Yo ahora votaría por salvoconducto, por bigudíes, por antifonario, por clavicémbalo, por zarcillos y, por supuesto, por lumbago, aunque me duela hasta reconocerlo. Pero la primera, carcamal, sin duda.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Jaja, mira que hacerme reír a estas horas...

Ya sabes la edad no perdona a la espalda :)

A mi lo de las palabras también me parece cursi... pero "carcamal" no me convence.

Lidia

Anónimo dijo...

Vaya, pianista, te imagino en plan Pío Baroja, con la boina, las pantuflas y la mantita de cuadros. Muy bueno tu artículo (déjame llamarlo así) y muy buena tu selección de palabras. Ahí va una lista paralela de vocablos neblinosos: salvaguardia, guirnalda, salterio, clavicordio, arracadas (sí, sí, en castellano también). Como compañera y/o alternativa a lumbago te dejo escoger entre achaque y alifafe (ésta me encanta). Para carcamal... ¿qué tal vejancón? ¡Ja, ja, ja! ¡Viva la arqueología filológica! Bueno, clavicembalista, mejórate, y cuidado con el brasero, que los carga el diablo (del lenguaje: di, hablo)...

Anónimo dijo...

Zapear trae paz

Nodisparenalpianista dijo...

Menuda tela. Yo aquí en el lecho del dolor y vosotros de vacile.
AnonimoLidia, ¿tú no estas medio coja?
Pierrot, destripaterrones
Peter, aporte tropa.

Anónimo dijo...

¿Has probado con un poquito de bálsamo de Fierabrás? A mi churri le saca de todos los apuros, que no son pocos.